La decisión fue cuestionada por el dirigente de los derechos humanos Carlos Segovia. Réplica oficial.El municipio implementó el Plan Calor para proveer del combustible a los sectores carenciados, pero no a los asentamientos ilegales.
Desde la comuna, en tanto, la secretaria de Acción Social Mabel Rigoni dijo que la Municipalidad no puede ingresar en las tomas, ya que ello podría implicar alguna forma de contrariar la Justicia, lo que haría a la administración local pasible de eventuales juicios.
El escribano Segovia dijo que el municipio “no puede ni dejar de contemplar” el hecho de que las ocupaciones en la ciudad “son el resultado de una situación social sumamente complicada y grave, y que afecta a los sectores más postergados”.
Sostuvo, en declaraciones a la radio LU19, que con esta política se está “segregando” a las familias más carenciadas, a las que les cuesta, por ejemplo, acceder a las garrafas de gas porque su costo se ha hecho “exorbitante”.
“Esta es una decisión que toma el intendente como si la leña del Plan Calor la comprara de su propio bolsillo. Esta es plata del municipio, que resulta del ingreso de todos los contribuyentes y que debe ser distribuido con un criterio igualitario”, enfatizó.
Calificó la postura oficial de “absurda, arbitraria e inhumana”, en particular, por la presencia de niños en las tomas. Segovia mencionó por su nombre y lamentó que en la determinación municipal participe la secretaria de Acción Social Mabel Rigoni, cuyo pasado como sindicalista docente recordó. Y también cuestionó al intendente Alberto Weretilneck porque “no puede actuar como un patrón de estancia y decir a este le doy y a este no”.
Desde el municipio, Rigoni ratificó la política de la gestión porque la comuna “tiene muy claro” que “no puede ingresar” a las tomas porque están asentadas en terrenos privados reclamos por sus legítimos dueños, muchos de los cuales tienen causas judiciales iniciadas con trámites de desalojo en marcha en la actualidad.
“No podríamos jamás exponer al municipio” a una acción judicial por introducirse en un predio particular, enfatizó y dijo que “los dineros públicos tienen que ser manejados con sumo cuidado”, manifestó.
La funcionaria rechazó la alusión de Segovia a su ex condición de sindicalista y fue categórica en cuanto a que “me molesta que me mojen la oreja”. Al respecto, señaló que en su actual condición debe velar por “los dineros públicos” por sobre todas las cosas. “Yo puedo ser buena con lo mío, pero nunca lo haré con lo ajeno”, indicó.
Por su parte, Lilia Calderón, dirigente de la toma Barrio Obrero, señaló que “nos sentimos totalmente indignados y discriminados” por la exclusión de los ocupas del Plan Calor.

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