JERUSALEN (AFP). Israel anunció ayer que nuevas edificaciones serán construidas en Jerusalén oriental y provocó la indignación de la Autoridad Nacional Palestina, que acusó al gobierno de Benjamin Netanyahu de "liquidar toda posibilidad de reiniciar las negociaciones" de paz.
El Ministerio de la Vivienda israelí decidió abrir la licitación para la construcción de 238 edificios destinados a la población judía en dos barrios de Jerusalén oriental, Ramot y Pisgat Zeev.
Se trata de las primeras licitaciones desde el 26 de septiembre, cuando expiró la moratoria de diez meses sobre las nuevas construcciones en Cisjordania.
El principal negociador palestino, Saeb Erakat, acusó al gobierno del primer ministro Netanyahu de insistir en "liquidar toda posibilidad de reanudar las negociaciones" y pidió la intervención de Estados Unidos, que ya está movilizado para tratar de resolver la disputa sobre la colonización en Cisjordania.
Por su parte, Washington se dijo "muy decepcionado por el anuncio", según el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley.
"El anuncio es contrario a nuestros esfuerzos de reanudar las negociaciones directas entre las partes", dijo Crowley.
Aunque la moratoria no concernía a Jerusalén oriental, el gobierno israelí había evitado lanzar licitaciones en los barrios de colonización en los últimos meses.
Israel considera a Jerusalén como su capital "eterna e indivisible", mientras que los palestinos quieren establecer la capital de su futuro Estado en el sector oriental. Unos 270.000 palestinos viven en Jerusalén Este, donde a 200.000 israelíes están instalados en unos 12 barrios nuevos.

Comentá la nota