Polémica entre el PJ y el FrePam por los controles en los boliches

Motivo: a la hora de argumentar la presentación de un proyecto que pretendía denunciar una supuesta desidia municipal en la vigilancia de los locales nocturnos, la concejala Valenzuela dijo que se le ocurrió la idea porque su hijo, que trabaja en la Policía Federal, un día fue al “Jockey” y advirtió que había chicos “mezclados con viejos como yo”.
La presentación de un curioso proyecto para que se mejoren los controles en los boliches de la ciudad, generó una polémica discusión en el Concejo Deliberante de Santa Rosa: la iniciativa fue presentada por los ediles del PJ, que no pudieron evitar algunas chicanas de sus pares oficialistas cuando los enteraron de que los controles se hacen, están sistematizados e incluso se han aplicado clausuras.

En ese escenario, la concejala del PJ Sulma Valenzuela terminó confesando las razones por las cuales se presentó el proyecto: “tengo un hijo que es de la Policía Federal que concurrió al ’Jockey’ y me dijo: ’no sabés mamá la cantidad de chicos de 13 ó 14 que están mezclados con viejos como yo que tengo 35’. Esa fue la razón de la presentación del proyecto”, reconoció la edil durante la sesión oficial del último jueves.

Formalmente, y más allá de la discusión, el proyecto para intensificar los controles en los locales nocturnos se aprobó por unanimidad. La vigilancia sobre los boliches de la ciudad ha sido durante buen tiempo una de las banderas políticas del sector liderado por Juan Carlos Tierno, a quien en algún momento respondían la mayoría de los concejales: de ahí la curiosa ofensiva con el tema.

La solicitud al Departamento Ejecutivo fue que se profundice el control -en lugar de que “sin dilación proceda al control”, como planteaba originalmente el PJ- de lo establecido en el artículo 43º inc. b de la Ordenanza Nº 3.218/2004, como así también proceder a la aplicación efectiva del artículo 100º de la citada ordenanza, en caso de incumplimiento.

Marcos Cuelle (FrePam) dijo que “la contracara del planteo es el que realizan los dueños de los boliches”, y citó dos actas de clausura “que tengo en mis manos, la número 29.499 y 29.498 de clausura por menores dentro del mismo, con fecha 15 de junio”. Resaltó que “esto indica que los controles se están realizando, por eso apoyamos la iniciativa del justicialismo con la modificación de que se profundicen los controles y no que ’sin dilación se controle’”.

Eduardo Molteni (PJ) mencionó que “si bien sabemos que hay controles no se ven reflejados en las medidas tomadas. Bueno, ahora sabemos de esta clausura, no sabíamos... pero hay que suspender, cerrar, cuando se detecta la infracción” y planteó: “quisiéramos saber cuántos han cerrado en los últimos 20 meses”.

Gastón Massari Copes (FrePam) sostuvo: “suponía que antes de presentar el proyecto había un estudio que lo fundamentara, pero a esto no sé cómo calificarlo. Se dan consejos de buena gestión, de celeridad. Yo ampliaría la consulta (del concejal Molteni) a cuántos boliches se clausuraron por esta razón en los últimos 10 años. Había uno funcionando en la ilegalidad y se cerró en esta gestión... No sé quiénes son los propietarios pero me imagino”, chicaneó.

Cuelle apuntó “desconocer que se había realizado un operativo de la Policía Federal, pero la clausura a la que hice referencia hace un momento es justamente la realizada al ’Complejo Jockey 222’. Con esto quiero significar que se está trabajando en el tema y por eso apoyamos la propuesta de la concejala Valenzuela con la modificación acordada en su redacción”.

Fundamentos

Entre los fundamentos de la iniciativa se indica que se han recepcionado reiterados reclamos de vecinos de la ciudad por la presencia de menores de edad en locales bailables de nuestra localidad.

“Es imposible ignorar los riesgos a que dichos menores están expuestos en ambientes de estas características”, añade la iniciativa.

Destaca que la Ordenanza Nº 3.218/2004 en su artículo 43 inc. b establece claramente la prohibición de permanecer dentro de confiterías bailables y discoteca, después de las 24 horas, a menores de 17 años.

“La falta de control efectivo por parte de quienes son responsables de cumplir con la normativa vigente, hace que los mismos incurran en una figura que contempla sanción”, insiste.

Recuerda que “es deber del municipio efectivizar el cumplimiento de dicha ordenanza llevando a cabo el respectivo control dentro de dichos locales” y apunta que “gestionar en forma eficiente haciendo cumplir con la normativa mencionada contribuye a la protección y cuidado de los menores en cuestión”.

Comentá la nota