Construida siguiendo los lineamientos de Alcatraz, en Estados Unidos, la cárcel de Caseros fue inaugurada por la dictadura militar el 23 de abril de 1979 junto al viejo edificio penitenciario. Tenía dos torres de 22 pisos y dos subsuelos, que sumaban 85.000 m2 cubiertos y la convirtieron en la más grande de Latinoamérica.
Después comenzó otra pelea, acerca de cuál era la técnica más adecuada para tirar abajo un edificio inexpugnable , construido en hierro y hormigón . La decisión de ocasionar una implosión fue resistida con éxito por los vecinos, que presentaron un recurso de amparo y frenaron los trabajos argumentando que la nube de polvo afectaría sus casas y a los hospitales Garrahan y Udaondo.
Finalmente, a mediados de 2006 se firmó un convenio con el Ejército por $ 7 millones para que se ocupara de demoler el edificio piso por piso . Trabajaron 75 operarios, entre contratistas y militares, que usaron taladros neumáticos y mini cargadoras con palos y martillos de demolición. La obra terminó a principios de 2008.
Como la Ciudad jamás demolió el muro perimetral ni urbanizó el predio, el año pasado, el Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (Onabe), dejó sin efecto un acuerdo con el Gobierno porteño y cedió el terreno para la construcción de la sede del Archivo General de la Nación.
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