Los que lo impulsan, ponen en el centro del debate reformas a la carta orgánica. Los que resisten entienden que se trata de una maniobra con vistas a la elección de autoridades partidarias de octubre. La convocatoria al congreso de la Unión Cívica Radical, formalizada en las últimas horas para el 23, no encuentra demasiados entusiastas que la sostengan.
Concretamente, nadie cree que el llamado sea un gesto de ingenuidad. Y menos aún cuando desde algunos sectores cercanos al Rectorado del partido se impulsa como eje principal del congreso la reforma de la carta orgánica.
Incluso se difundieron en las últimas horas las conclusiones de un Seminario del Consenso, que buscó llegar a preacuerdos sobre los temas más candentes y elaboró una serie de dictámenes sobre 14 cuestiones.
Entre los temas en los que hubo acuerdo se cuentan implementación de la boleta única para cargos partidarios; el acuerdo sobre el financiamiento del partido y las disposiciones respecto de los aportes de funcionarios y legisladores; el quórum del congreso para sesionar; o el Padrón Único de Juventud.
Desde algunos sectores del radicalismo se considera un error aparecer ante la sociedad discutiendo, por ejemplo, si la lista de diputados se conforma en su totalidad de acuerdo al criterio de distrito único o si se elige a un representante de cada Departamento -para ordenarlo después de acuerdo al resultado de la elección anterior-, mientras el oficialismo plantea temas como la nacionalización de YPF o la pesificación de la economía.
Se descarta que en caso de realizarse la convocatoria habrá gran polémica, ya que dentro del proyecto de reforma de la carta orgánica que tiene un consenso inicial, se cuenta una fuerte reducción del número de miembros del congreso, de la cantidad de congresales para sesionar y hasta de los integrantes del Comité Provincial.
Igualmente se cuenta la decisión de unificar los padrones de la Juventud Radical con el de los mayores, para elegir a las autoridades partidarias.
Clara división
Ambos temas dividen claramente al radicalismo. Por ejemplo, mientras hay quienes creen que reducir los miembros de los diferentes cuerpos partidarios le dará más agilidad a la estructura;otros entienden que si en un partido provincial con 120 años de antigüedad un sector no puede reunir 125 congresales, no puede aspirar a la conducción partidaria.
Así las cosas, hay quienes indican por lo bajo que el llamado al congreso del 23 va camino al fracaso, ya que nadie querrá quedar frente a la sociedad como discutiendo la forma de resolver los problemas electorales del radicalismo a través de una ingeniería jurídica.
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