Polémica por la condonación de deuda millonaria por tasas

Las pequeñas y medianas empresas locales reclamaron un trato igualitario para todos los comerciantes, aduciendo que el 35% de las pymes tiene deudas impositivas. Es tras una decisión del Concejo que beneficia a Toledo.
Luego de que el Concejo Deliberante condonara a Toledo el 50 por ciento de una deuda de más de un millón de pesos que la compañía contrajo con la Municipalidad por la tasa de Seguridad e Higiene, estalló la polémica: las pequeñas y medianas empresas de Mar del Plata salieron a reclamar un trato igualitario para todas las firmas.

A través de un comunicado, consideraron injusta la decisión. Y lo fundamentaron con números: dijeron que el sector genera la mayor cantidad de mano de obra (más de 50 mil empleados entre comercios y servicios) y aporta el porcentaje más alto al PBI (Producto Bruto Interno) en el partido de General Pueyrredon.

"Pedimos un trato igualitario", afirmaron Carlos Oviedo, presidente de la delegación local de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), y Jorge Delacroix, vicepresidente de la mesa nacional. En ese sentido, plantearon la alternativa de trabajar sobre algunas de las barreras que se les presentan a las pymes, como la disminución de los derechos de bromatología en las compañías dedicadas al rubro alimenticio y la reducción del impuesto de cartelería y de las facturas de los servicios públicos del monto que el Municipio percibe por derechos de cableado, telefónico, cable y luz.

El 35 por ciento de las pymes de la ciudad tiene deudas impositivas. "No queremos no pagar, pero pedimos flexibilidad para afrontar la situación. Llevamos una mochila pesada desde el 2001", manifestó Oviedo a LA CAPITAL. Los hombres de negocios le apuntaron de lleno a Toledo, una empresa que -dijeron- siempre resultó beneficiada por las políticas aplicadas en la década del 90' tanto por el Estado provincial como por el municipal. "Esta realidad fue tan marcada que en una de las tantas crisis de la pesca a los obreros de la industria se les completaba el sueldo con bonos que sólo podían ser cambiados en esa cadena de supermercados", sostuvo Delacroix. Y recordó que durante más de cuatro años el Estado financió con 700 pesos a cada uno de sus empleados para salvar los puestos de trabajo en juego.

"Mientras Toledo amenazaba con la grave crisis social que generaría el despido de sus miles de trabajadores en caso de presentar quiebra si la ayuda financiera era cortada, realizó importantes exportaciones a China y Venezuela", aseguró.

Cuestionaron a concejales

Las pequeñas empresas cuestionaron a los concejales que levantaron la mano para aprobar la condonación de la deuda, a quienes calificó de temerosos. "La mayoría de las grandes firmas funciona con una lógica perversa, donde las ganancias siempre le son propias pero las pérdidas exigen que sean compartidas por el conjunto de la sociedad", coincidieron.

Para Oviedo, Toledo debería asumir el riesgo empresario y utilizar las ganancias de las exportaciones para sanear su situación actual, "como haría cualquiera que posea un emprendimiento personal".

En un párrafo del comunicado, recordó que en los años 90' se inició el auge del supermercadismo en el país. Al respecto, opinó que esa época estuvo signada por modelos económicos que destruyeron miles de pymes. "Ese desarrollo incontrolado amparado por los políticos de turno concentró enormemente la comercialización, lo que aumentó la desocupación", expresó.

Antes de su expansión los comercios minoristas satisfacían el 70 por ciento de la demanda interna, mientras que los supermercados el 30%. Un dato: por cada puesto de trabajo cubierto en las grandes cadenas se perdían siete en las pymes marplatenses.

De todas maneras, los empresarios destacaron que desde el 2003, como consecuencia de la aplicación de una política que privilegió el mercado interno, las pequeñas firmas recuperaron protagonismo y generaron nuevos puestos de trabajo.

Comentá la nota