Una polémica compuerta cambia el curso de efluentes de un ingenio

Sorpresa e indignación de los pobladores de Las Cejas (Tucumán) y El Palomar (Santiago del Estero) por la construcción de una compuerta que modifica el escurrimiento de líquido con desechos industriales del ingenio La Florida, derivándolo hacia la citada localidad santiagueña.
No es un tema nuevo ni desconocido. Los desechos industriales que circulan por acequias y arroyo siguen generando todo tipo de reacciones y dando lugar a situaciones particulares, como la planteada por pobladores de Las Cejas (Tucumán) y El Palomar (Santiago del Estero). En este caso, el disparador de esta particular polémica tiene como punto de partida una compuerta derivadora de un canal de desagüe, que hace un par de días apareció en el cauce de una corriente de agua que se encuentra ubicada en las cercanías de la ruta 303, a siete kilómetros de la localidad de Las Cejas.

El rol que cumple la compuerta es modificar el curso de las aguas de manera que no se escurran hacia la citada localidad, sino que se desvíen rumbo al citado poblado santiagueño. Al indagar sobre el tema, una persona que sólo se identificó como empleado del ingenio La Florida, admitió que estaba destinado en ese lugar para cuidar la compuerta, en el horario de 14.00 a 22.00, para que las aguas que originalmente se vertían hacia Las Cejas, ahora circulen en dirección de El Palomar.

En su momento, el joven obrero dijo desconocer que tipo de perjuicio podría causar el funcionamiento de la misma, en razón de que no tiene mayores detalles sobre el particular. Irregular construcción La irregular construcción modifica la circulación del líquido que transporta todo tipo de efluentes provenientes de la industria azucarera, particularmente del ingenio La Florida.

Pobladores de Las Cejas admitieron que esa localidad y sus alrededores se ven perjudicados por el gran caudal que arrastra desechos industriales. También afirmaron que la puesta en funcionamiento de la compuerta provoca la derivación de los líquidos industriales hacia una finca ubicada en los límites con Santiago del Estero, para atravesar El Palomar, un poblado de 300 personas, quienes deben soportar los fuertes olores y las consecuencias de la contaminación.

Tanto es así que Ramón y Luis Rojas, vecinos de ese lugar, aseguraron: "Nunca antes tuvimos este tipo de problemas con el canal, porque siempre pasaba por allí agua en buen estado que nos favorecía. Ahora, con la habilitación de esta compuerta, los desechos industriales en descomposición atraviesan por el corazón de nuestro pueblo", aseguraron. "Tenemos temor que esta situación provoque algún tipo de inconvenientes en la salud de nuestros hijos y de la población en general. Anterior a esa compuerta puesta en el canal, los líquidos llegaban a una represa y no producían el daño que tenemos en estos momentos", agregaron.

Comentá la nota