La Municipalidad de Quilmes llevó adelante ayer una polémica clausura a un emprendimiento nocturno que aún no había empezado a funcionar.
Por otra parte, los propietarios de ‘INK’, que se encontraban en el interior junto con el abogado Luis Daer y un escribano que tomó nota del procedimiento municipal, esperaban que el caso sea elevado a la Justicia de Faltas ya que consideran tener toda la documentación en orden para poder funcionar sin inconvenientes; incluso, Daer, no descartó la presentación de una denuncia penal contra el intendente Francisco Gutiérrez por “abuso de autoridad”.
Uno de los dueños del local nocturno reconoció haber recibido tres inspecciones municipales en el día de ayer y de haberlas sorteado sin mayores inconvenientes, hasta que le notificaron que el intendente Gutiérrez le había rechazado por decreto una habilitación que el comercio ya tenía del año 2002.

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