El elevado incremento de salarios que la esfera política de Río Turbio se había auto asignado sigue generando malestar en esa comunidad, incluyendo a los trabajadores municipales, a quienes calmaron otorgándoles un 30% en sus haberes.
Sin embargo, las repercusiones continuaron siendo negativas en la provincia y hasta el propio gobernador Daniel Peralta salió al cruce del aumento. El jueves, los concejales volvieron a reunirse para volver a cero todo, pero el veto del intendente Martín Adolfo que debía anular los super aumentos nunca llegó y ahora hay cuarto intermedio hasta el martes.
El revuelo comenzó cuando los ediles de esa localidad decretaron un aumento del 45% al básico para todas las autoridades de la localidad, lo que generó la reacción inmediata por parte de la planta de trabajadores municipales que realizó un paro debido a la disconformidad con la medida, ánimos que se calmaron una vez que se los incorporó a la suba, aunque en un 30 %.
Hace pocos días, el gobernador Peralta no hizo esperar su reproche a los referentes políticos de esa localidad de la cuenca carbonífera por la Ordenanza 2445/10, señalando que el aumento era “insostenible” y que tanto el intendente como los concejales “especulan con recursos que la provincia no dispone”.
En consecuencia, el Ejecutivo municipal rioturbiense decidió dar marcha atrás y resignarse a atenerse a la pauta salarial oficial. Para ello, los concejales se reunieron el jueves en una sesión ordinaria de la que participaron algunos referentes del sindicato de municipales, esperando la llegada del veto de la ordenanza que no solo derogará los súper aumentos para la planta política sino que también afectará el 30 % otorgado a los trabajadores de base.
Sin embargo esto no sucedió, ya que si bien era el compromiso del intendente Martin Adolfo, nunca se remitió al cuerpo deliberativo el documento legal para derogar la suba, cuestión que hizo que los ediles se vieran obligados a instaurar un cuarto intermedio hasta el martes.
Vale mencionar que, legalmente, el intendente tiene tiempo hasta el primer día de julio para que no prosperen los incrementos salariales que por ordenanza hasta ahora siguen en vigencia.

Comentá la nota