Polémica por el apoyo de Obama a un centro islámico

Afirmó que respaldaba la construcción de una mezquita en Ground Zero; luego se desdijo
WASHINGTON.- En una declaración que enfureció a los familiares de las 3000 víctimas del ataque a las Torres Gemelas, el presidente norteamericano, Barack Obama, dijo anteayer que los musulmanes tenían derecho a construir un centro islámico a dos cuadras de Ground Zero, epicentro del atentado, aunque después se vio obligado a relativizar sus dichos.

"Los ataques del 11 de Septiembre fueron un evento profundamente traumático para nuestro país y el dolor y la experiencia del sufrimiento de aquellos que perdieron seres queridos son inimaginables, por lo que entiendo las emociones que este tema provoca", dijo Obama, anteanoche, frente a cientos de dirigentes musulmanes, durante una cena en la Casa Blanca para celebrar el Ramadán.

"Y el Ground Zero [el área donde se produjo el ataque] es, por cierto, terreno sagrado", afirmó.

"Pero déjenme ser claro -continuó-. Como ciudadano, y como presidente, creo que los musulmanes tienen el mismo derecho a practicar su religión como cualquier otro en este país." Tras los aplausos, Obama afirmó: "Eso incluye el derecho a construir un lugar de plegaria y un centro comunitario en propiedad privada" en el bajo Manhattan, "de acuerdo con las leyes y las ordenanzas locales".

"Estamos atónitos", respondió la organización Familias del 11 de Septiembre para una América Fuerte y Segura, en un comunicado.

"Ahora, este presidente declara que las víctimas del 11 de Septiembre y sus familias deben soportar otra carga. Debemos mantenernos callados en el último lugar en Estados Unidos donde todavía se recuerda el atentado", agregó.

La cofundadora de la entidad Debra Burlingame fue más allá y dijo: "Obama abandonó a Estados Unidos, en el lugar donde el corazón de Estados Unidos fue roto hace nueve años".

Después del discurso de anteanoche, los dos tabloides de la Gran Manzana, The New York Post y el Daily News , salieron ayer con portadas críticas. "Obama bendice la mezquita del Ground Zero", dijo, por ejemplo, el Post .

Ante la andanada de críticas, Obama buscó ayer darles otro contexto a sus declaraciones. Desde Florida, adonde viajó para mostrar su solidaridad con los damnificados por el derrame de petróleo en el Golfo de México, dijo: "En este país, nosotros tratamos a todos igual y de acuerdo con la ley, sin tener en cuenta la raza o la religión".

"Yo no estaba comentando, y no voy a comentar, sobre la sabiduría de tomar la decisión de poner una mezquita allí -matizó-. Estaba comentando de manera muy específica sobre el derecho que se remonta a las épocas de la fundación."

Libertad religiosa

Pese a la aclaración, algunos medios interpretaron ayer que Obama, muy cuestionado por su manejo de la economía, el derrame petrolero en el Golfo de México y su estrategia para la guerra con Afganistán, debió dar marcha atrás ante la lluvia de críticas.

Frente "a las crecientes críticas por su apoyo a la construcción del centro islámico", el presidente "defendió ayer su decisión de terciar en el asunto en la noche del viernes, pero dio marcha atrás de su posición previa", sostuvo el sitio Político.

El proyecto de construcción del centro cultural de 13 pisos, que tendrá una mezquita, una pileta y un auditorio de 500 asientos, a un costo de alrededor de 100 millones de dólares, puso en juego el tradicional respeto de Estados Unidos por la libertad religiosa.

Según los sondeos, un 68% no aprueba su construcción cerca de Ground Zero,mientras que el 53% está directamente en contra de su apertura.

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