En plena crisis económica, el gobierno invierte dos millones de dólares anuales en mantener a las tres esposas y a los 20 hijos del presidente Jacob Zuma.
La novedad terminó con la paciencia de la oposición, que ya venía denunciando presuntos despilfarros oficiales en la organización del Mundial de Fútbol que se inicia el 11 de junio. La líder del partido Alianza Democrática (AD), Hellen Zille, denunció que mantener una familia como la de Zuma "hace que la corrupción sea casi inevitable". El comentario mereció una dura respuesta del oficialista Congreso Nacional Africano (CNA), que acusó a Zille, que es blanca, de "intolerancia cultural".
Zuma, de 68 años, es miembro de la tribu Zulú, en la que la poligamia es una práctica tradicional. El presidente está casado con Sizakele Khumalo desde 1973 y con Nompumelelo Ntuli desde enero de 2008. Según la tradición, ambas esposas debieron aprobar la boda que Zuma celebró en enero pasado con Thobeka Mabhija. Una ex esposa del presidente, Nkosazana Dlamini-Zuma, con quien se divorció en 1998, es la actual ministra de Exteriores sudafricana. Otra esposa, Kate Mantsho Zuma, se suicidó en 2000.
A pesar de sus cinco matrimonios, el presidente está pensando en otra mujer. El nuevo fichaje presidencial se llama Gloria Bongi Ngema, oriunda de Durban, quien ya presentó a la familia del novio los tradicionales "umbondo", los regalos que garantizan la celebración de un nuevo casamiento.
Semejante harén dio a Zuma 20 hijos reconocidos, que son también una pesada carga para el Estado: según las leyes sudafricanas, el padre debe mantenerlos hasta los 27 años. El gobierno tiene incluso montada una "oficina del cónyuge" que se encarga de los pagos a los empleados que mantienen la logística familiar.
La prensa sudafricana reveló ayer que en la lista de gastos había pasajes aéreos, teléfonos celulares para esposas y secretarias, computadoras portátiles e impresoras y una partida especial para gastos "imprevistos". El ministro Chabane argumentó que aunque el presupuesto total destinado a las esposas Zuma es superior al de su antecesor Mbeki, los sudafricanos pagarán menos por cada mujer. Mbeki era monógamo.
Sin embargo, la oposición consideró un exceso que en la lista de gastos presidenciales hubiera vestidos de seda, lujosa ropa de cama y anteojos de sol de marcas italianas. "Es imposible, incluso para alguien con el sueldo del presidente, cuidar de una familia del tamaño de la de Zuma sin depender de benefactores privados y el dinero de los contribuyentes", se quejó la líder opositora Zille.
Las denuncias de despilfarro alcanzan también a ministros del gabinete de Zuma, como el de Comunicación, acusado de pagar 100 mil dólares por 88 noches en hoteles de lujo de Ciudad del Cabo pese a tener residencia oficial. Cuando tuvo que defenderse, el funcionario dijo que no podía dormir en su casa porque aún no le habían traído la cama.
Penúltimo abrazo de Obama en campaña por la reforma sanitaria
En el que fue su cuarto acto público en diez días, el presidente de EE.UU., Barack Obama, cerró su campaña en favor de la reforma sanitaria con un nuevo pedido de apoyo a la votación que este domingo tendrá lugar en la Cámara de Representantes. "En unos pocos días, una lucha que ha durado un siglo culminará en un voto histórico", dijo Obama ante miles de estudiantes en la Universidad George Mason de Virginia. La ley busca sumar 30 millones de personas al sistema de salud.


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