Las zonas de los parques concesionadas a estrellas del deporte relucen mientras que, a pocos metros, las públicas están en ruinas. Hay clubes de golf, ciclismo de alta competencia, canchas de tenis y escuelitas para pobres y para ricos.
El Sarmiento ocupa 70 hectáreas del barrio de Saavedra y recibe centenares de miles de visitantes al año. Es uno de los más importantes pulmones verdes de la ciudad.
Actualmente funciona allí el Florentino Molina Golf Range, que comenzó a construirse a mediados del año pasado sobre una zona conocida por los vecinos como Kosovo, porque parecía tierra arrasada debido al estado de abandono en el que se encontraba. La licitación la ganó la empresa Servicios Integrales de Alimentación que ahora dispone de la explotación de esa parte del predio por cinco años. Abarca siete hectáreas del parque y tiene ingreso exclusivo por la colectora
de la avenida General Paz y vigilancia privada. El formato de la concesión por cinco años le permitió a Mauricio Macri sortear el paso del pliego por la Legislatura.
A cambio de un canon mensual de $51.800 y algunas pocas horas libres para jubilados, Molina -un renombrado golfista argentino- y sus asociados montaron un driving privado con 90 boxes de práctica. Las tarifas son de $30 el balde de 50 pelotas, que alcanzan para aproximadamente media hora, y $50 el de cien. También hay abonos por diez baldes, a razón de $250 y $430 los de 50 y 100 pelotas, respectivamente. Los palos se alquilan a $10 y hasta el "césped natural" tiene una tarifa aparte: $10 por el uso de boxes con pasto verdadero. El "Florentino Molina Golf Range" cuenta además con estacionamiento propio, confitería, restaurant, salón de eventos y señal wi fi. Una paquetería que el subsecretario de deporte porteño, Francisco Irarrazával, denomina con entusiasmo "golf social", dicho sea de paso, en el Campo de Golf de la Ciudad, ubicado en Palermo, la entrada cuesta $30 los días de semana y $50 los fines de semana; los torneos suman un adicional y los equipos se alquilan en una tienda deportiva ubicada dentro del predio.
Por otro lado, las canchas de tenis del Parque Sarmiento -regenteadas por Omar Carminatti, el ex entrenador de Gabriela Sabatini- son accesibles a todos... por módicos $32 la hora o $40 el partido, en el caso de los torneos que organiza el grupo de aficionados Sarmiento Tenis, el cual alcanzó un acuerdo especial con el gerenciador.
Finalmente, cerca de la entrada ubicada en Crisólogo Larralde y Triunvirato, se encuentra un bien equipado gimnasio para ciclistas de alta competencia. Para hacer uso de sus máquinas y complementos, los deportistas también deben pagar una cuota. Muy cercano al reducto de los ciclistas, la Asociación de Profesores de Educación Física del Fútbol Argentino (Apeffa) está refaccionando otro para su propio usufructo. La Apeffa está a cargo de Alfredo Weber, ex preparador físico de la Selección Nacional.
Si se observa por encima de los nombres rutilantes, las áreas de uso compartido, destinadas a las familias que concurren masivamente los fines de semana, se encuentran en cambio destruidas. El denominado sector "Andonaegui", que se extiende a lo largo de esa calle entre Crisólogo Larralde y la General Paz, ofrece un panorama desolador. Basura, baños en pésimo estado, mesas y bancos desmantelados. De las parrillas no queda ni el recuerdo, aunque hay rastros cenicientos aquí y allá, evidencia de asados preparados sobre el suelo. El más que interesante anfiteatro del parque se asemeja a un escenario posapocalíptico: largos pastos crecen entre sus gradas de concreto, hay graffitis por doquier y deshechos y escombros se acumulan debajo del escenario.
El pasado 2 de junio, más de un centenar de vecinos protagonizaron un abrazo simbólico al parque y recorrieron sus instalaciones junto a una comisión de legisladores, comuneros y organizaciones del barrio. El subsecretario Irarrazával ofició de anfitrión y hubo algunos intercambios ríspidos. Diario Z conversó con la legisladora Delia Bisutti (Nuevo Encuentro), quien actualmente preside la Comisión de Deporte de la Legislatura y encabezó aquella recorrida. "Encontramos algunas cosas preocupantes -señala-. Las partes del parque que no están concesionadas presentan un deterioro importante, que son justamente las zonas que en verano ocupan las colonias de vacaciones. Los sanitarios están en mal estado y el anfiteatro, completamente deteriorado. Ahora están construyendo una pista de mountain bike; cuando preguntamos cómo la van a manejar, nos contestaron que todavía no tienen idea."
"Hace más de tres semanas que, como presidenta de la comisión, le pedí al subsecretario toda la documentación referida al proceso de licitación y concesión del golf y a los acuerdos por las canchas de tenis y con la federación de ciclistas", asegura Bisutti. "Todavía no nos remitieron nada. Contábamos con su colaboración, pero si no responden, el próximo paso será formalizar el pedido de informes en el recinto."
Otro que participó de la recorrida fue el comunero Basilio Sioutis (Proyecto Sur), quien admite haber "quedado con una bronca bárbara". Sioutis fue uno de los impulsores del abrazo al parque. En su opinión, "el PRO tiene un grave problema para relacionarse con lo público. Lo piensan desde los negocios. Los hospitales y las escuelas de la ciudad están en ruinas y el Parque Sarmiento entra en esa lógica también". Sioutis suma, a todo lo dicho antes, que dos de las canchas de fútbol están concesionadas a clubes del ascenso. Informa que los vecinos se están reuniendo para generar algún tipo de proyecto alternativo para el parque. Mario, uno de los vecinos que participaron de la movida, recuerda que los reclamos por el estado del parque ya tienen su historia. "En primer lugar, por el estado de abandono y la falta de mantenimiento que presentó durante muchos años. En 2010, paramos la construcción del Precinto 12 de la Policía Metropolitana, que finalmente trasladaron a otro espacio del barrio." Los vecinos analizan instalar una mesa en el acceso principal los días sábados, para continuar difundiendo sus denuncias y protestar contra la privatización del parque.
El ingreso en el Parque Sarmiento es gratuito de lunes a viernes, pero los fines de semana y los feriados cuesta $2. Para ingresar con un automóvil, todos los días se cobra además un arancel por estacionamiento de $6,25. Las actividades deportivas y, en verano, el uso del natatorio tienen un costo de $10 para los adultos, $3 para los menores de 12 años y $5 para los jubilados. Las canchas de fútbol son un precio aparte. Como se ve, para una familia tipo que quiera disfrutar el parque a pleno, todo suma un pequeño presupuesto.
Situación generalizada
El estado del Sarmiento se destaca por tratarse del polideportivo más importante, pero tan sólo refleja una situación que tiende a generalizarse en todos los espacios públicos de la ciudad orientados a la práctica deportiva. La defensora adjunta Graciela Muñiz viene haciendo un seguimiento sistemático al respecto. El deporte es una temática que siempre le interesó. En su juventud fue campeona nacional y sudamericana de natación. "En la mayoría de los parques hay un arancelamiento", le dice a Diario Z. En el Manuel Belgrano (ex KDT), por ejemplo, se cobra un arancel de ingreso de $3, más $5 de estacionamiento. Para las piletas, el acceso cuesta $10 por adulto. Las canchas de tenis están tarifadas en $20 los días de semana y $25 los fines de semana "y circulan rumores de privatización de esas canchas", agrega Muñiz. "Otra cosa sería un bono contribución, que de ninguna manera sea de carácter obligatorio ni impida el acceso. Me pongo en el lugar de una familia tipo, que concurre al parque y además quiere practicar un deporte y se le va un dinero que no corresponde, porque los parques los sostenemos entre todos con nuestros impuestos."
Muñiz suma ejemplos: "Para ingresar en las piletas cubiertas del club Martín Fierro o del Parque Chacabuco también hay un arancel. En el Parque Avellaneda, hay unas canchas de fútbol muy bonitas y otras que no lo son tanto: las primeras se alquilan, mientras que los chicos de las colonias usan las segundas". "También te encontrás con lugares donde hay escuelas deportivas gratuitas -continúa Muñiz-, pero con horarios reducidos; y otras de iniciación, competitivas, que no son gratuitas, pero ofrecen una infinidad de horarios.".
Tenis doble estandar
Un caso elocuente es el de la Academia de Tenis de José Luis
Clerc, que funciona en el Parque Roca, en el sur de la ciudad, en Villa Soldati. Las clases gratuitas para chicos son de lunes a viernes en los improbables horarios de 10 a 11 y de 14 a 16. No sólo coincide con el horario escolar, también hay que tener en cuenta la lejanía del parque y su difícil acceso en transporte público. Cuando Diario Z lo visitó, en el horario del segundo turno de la escuela gratuita, encontró las canchas absolutamente vacías. En cambio, todos los días, en el más práctico horario de 17.30 a 19, funciona la escuela arancelada, con tarifas de $100 las clases individuales y $190 "el combo" por tres niños. Los chicos de la escuela gratuita practican sobre cancha de cemento, mientras que los chicos de la arancelada juegan sobre polvo de ladrillo.
Para los adultos, la clase cuesta $100 o $120 según sea de día o de noche, y también hay promociones para grupo.
El Parque Roca comenzó a ser conocido por los porteños recién a partir de 2006, luego de la construcción del estadio con capacidad para 10 mil personas en el que se jugaron varios partidos de la Copa Davis. En verano, el Gobierno de la Ciudad organiza allí megarrecitales de rock.
Hace dos años, Macri destinó por decreto 15 de sus 200 hectáreas para la construcción de un "polo camionero", una antigua reivindicación de la Federación Argentina de Transporte de Carga. El proyecto contemplaba la construcción de una playa de carga y descarga, un hotel para camioneros y una estación de servicio. La iniciativa quedó frenada por un recurso de amparo que presentó la Defensoría, pero ahora se reactivaría.
"Se está desvirtuando para qué fue creado el parque. Ésa es una iniciativa que claramente debería pasar por la Legislatura y tiene que haber una audiencia pública para que los vecinos puedan opinar si quieren un ´polo camionero´ o no", dice Muñiz. "Nosotros cuestionamos ese decreto y votamos en el recinto una declaración para que se reviera -agrega Bisutti- porque la misma empresa encargada de hacer el estudio de factibilidad era la que se iba a encargar de la construcción."


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