No es la primera vez que ocurre. En el Ministerio de Salud aseguran que no hay problemas de abastecimiento
"Tengo todas las prescripciones debidamente autorizadas, y todas las recomendaciones de los médicos, incluso por escrito, porque es algo urgente, pero no pasa nada" señala Ana María Gregoria: "es un tratamiento que cuesta $5.000 y es imposible que pueda pagarlo, ya que no tengo mutual ni trabajo. Pero en la farmacia del Policlínico y en el mismo Ministerio una y otra vez me dicen que los remedios están 'en falta'".
La mujer de 54 años padece un cuadro de hidatidosis de larga data cuyo empeoramiento le provocó, hace un mes, un infarto. Necesita ingerir la droga genéricamente conocida como albendazol para revertir el progresivo deterioro en su salud. "No soy la única que está teniendo problemas" asegura: "la verdad, si no fuera por la buena voluntad de los médicos -especialmente los de cirugía- que están al servicio de la gente y facilitan las pastillas que pueden conseguir, no se qué pasaría".
Para el Ministerio de Salud bonaerense, sin embargo, "no existen problemas de abastecimiento", en general ni en particular. Según expresaron fuentes de la cartera sanitaria, "el medicamento requerido por la señora Gregoria siempre estuvo, pero en el momento en que se lo vino a buscar no se hallaba en la farmacia del hospital San Martín sino en el área de Infectología. Existe un stock permanente de albendazol, así como de otras drogas que no son comunes pero se adquieren periódicamente para evitar faltantes".
Hace poco más de un mes, los reclamos por escasez de medicamentos -en esa ocasión oncológicos- apuntaron al Banco de Drogas bonaerense; desde la Provincia se admitió que la provisión estaba demorada "por cuestiones administrativas", y que se normalizaría "en diez a quince días".
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