Dos miembros de la División Sustracción de Automotores integraban una banda delictiva dedicada al robo de vehículos, que luego vendían como autopartes. Hay otros ocho detenidos.
Los propios compañeros, del Área de Sustracción de Automotores, del subcomisario Roberto Salvático y el oficial inspector Ramón Nieto fueron quienes procedieron a la detención de los policías que junto a otras 8 personas fueron imputados del presunto delito de “asociación ilícita”.
Las pesquisas, coordinadas por el fiscal de Instrucción, Pedro Caballero, “recién comienzan a dar sus frutos, pero aún falta mucho camino por recorrer teniendo en cuenta la numerosa prueba acumulada”, indicaron a LA MAÑANA fuentes policiales y judiciales.
Incluso se podría ampliar la acusación contra algunos de los miembros de la organización a quiéenes se les podría endilgar la infracción al artículo 13 de la Ley Nacional 25.761 por tráfico de autopartes, además del supuesto delito de encubrimiento.
En la víspera, se concretaron alrededor de 15 allanamientos en distintos barrios de la ciudad, en los que se logró incautar numerosas autopartes además de documentación de trascendencia. La mayoría de los procedimientos se registraron en desarmaderos, pero también hubo requisas en comercios y hasta en una escribanía.
Modus operandi
A pesar del hermetismo de la investigación que tiene a cargo la Fiscalía de Caballero, entre los detenidos figuran varios gestores y comerciantes, además de una empleada de una escribanía de la ciudad. Esta última es una de las dos mujeres detenidas durante los allanamientos.
De acuerdo a la hipótesis investigativa, al menos tres personas se dedicaban a “levantar” autos en barrios como General Paz, Nueva Córdoba o Alberdi, los que eran “entregados” en talleres mecánicos o desarmaderos donde eran reducidos a autopartes. Luego, a través de la maniobra de gestores y escribanía, se lograban adulterar papeles y números de identificación vehicular.
De esta forma, ya adulterados, eran vendidos a través del mercado negro o a bajos costos en comercios habilitados. Se cree que la ganancia era fructífera y el “negocio” había crecido sensiblemente en las últimas semanas.
En la Jefatura de la Policía, tras el descubrimiento de que miembros de la fuerza eran parte de la organización delictiva, se veían caras de preocupación, principalmente por los sucesivos episodios en que personal se ha visto involucrados en episodios poco felices.
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