"La policía no tiene recursos y la justicia fue negligente"

"La policía no tiene recursos y la justicia fue negligente"
Lo dijo el hijo de la docente santamariana asesinada
El Esquiú.com mantuvo una entrevista telefónica con Oscar Pereyra, el hijo de Fany Escalante, la mujer a la que pertenece el cadáver hallado en Cafayate, provincia de Salta, en el mes de abril y que finalmente esta semana fue identificado por la Justicia salteña, después de un arduo trabajo de peritaje forense.

El joven expresó la indignación que toda su familia siente por la manera en la que se llevó adelante la investigación y la búsqueda de su progenitora en Santa María. Si bien Pereyra destaca la predisposición de personas como el comisario Pedro Aguirre, “que puso a trabajar gente e hizo todo lo que estaba a su alcance para encontrarla y obtener pistas que dieran con ella”, la policía departamental no cuenta con los recursos necesarios para las tareas que debe realizar.

El hijo de Escalante explicó que en varias ocasiones los agentes de la policía necesitaban trasladarse a distintas locaciones alejadas de la cabecera departamental, para seguir una pista determinada o realizar cualquier tarea relacionada con la investigación, pero no contaban con ningún vehículo para hacerlo, por lo que les prestaba su propio auto. De acuerdo con lo dicho por el joven, esto sucedió en muchas oportunidades, agregando que si bien la voluntad del comisario Aguirre era la de seguir adelante con la investigación, algunos agentes a su cargo “no tienen entrenamiento o les falta aptitud” para desarrollar esa tarea.

En este sentido, el joven expresó que fue evidente que la policía departamental no contaba con fondos, a diferencia de la policía de Cafayate, que se comportó de una manera completamente distinta a la hora disponer de recursos, tanto humanos como materiales.

Inoperancia

Además, Pereyra dedicó un párrafo aparte al fiscal Marcelo González, quien nunca le dio respuestas a lo largo de todo el tiempo en que se llevó adelante la búsqueda de su madre. “Yo trabajo en La Alumbrera y vengo cada siete días. Cada vez que llegaba, llamaba por teléfono al fiscal para averiguar cómo estaba la causa….si había habido avances; pero nunca respondía, la mayoría de las veces me atendía el secretario de él; una sola vez pude hablar con González y lo único que me respondió era que seguían investigando”.

El hombre puso de manifiesto la situación comparando el trabajo del fiscal con el que él mismo hace: “Yo soy mecánico, si un cliente me pregunta cómo está el trabajo que le estoy haciendo, le tengo que dar respuestas”. Sin embargo, según las palabras de Pereyra, la investigación nunca anduvo “ni para atrás ni para adelante”. “González no está preparado para el cargo que tiene”, opinó. “La ironía de todo esto y lo que más bronca me da es que uno lo tiene que ver todos los días y él anda en la calle como si nada”.

Por otra parte, el hijo de la mujer oriunda de Santa María expresó que desde que fue encontrado ese cuerpo, él y su familia sabían que se trataba de su madre, porque habían reconocido el pantalón que vestía el cuerpo sin vida.

Pereyra detalló que “era un pantalón con un elástico de 8 a 10 centímetros y los bolsillos bordados, que lo había comprado junto a ella una de mis hermanas”, indicando que tres de los hijos de la víctima reconocieron la prenda como perteneciente a su madre, pero que la familia no pudo tener tranquilidad ni certeza alguna hasta el último jueves, cuando finalmente se identificaron los restos hallados en Cafayate. Pereyra dijo que desde el momento en que apareció ese cuerpo, empezó a solicitar a la Justicia que se le hiciera un análisis de ADN, para confirmar o descartar que se tratara de su madre, pero no le permitían realizar la mencionada prueba y sacarse las dudas de una vez por todas.

De todas maneras, dijo que desde que se confirmó que se trataba de su madre, la familia al menos encontró un poco de tranquilidad.

“Mi hermanita de doce años recién ayer pudo lagrimear un poco”, manifestó.

Sospechas

Consultado con respecto a su hipótesis sobre el posible homicida de su madre, Pereyra dice que sospecha fuertemente de Palacios, la pareja de la mujer al momento en que desapareció, debido a los maltratos físicos que le profirió en reiteradas oportunidades, hechos denunciados por Escalante ante la Justicia.

De todas maneras, el joven dice que hay que investigar profundamente la causa, ya que su madre tenía dos o tres amantes más; uno de ellos, un médico de Cafayate, lo que hace que la causa y la investigación en general se tornen altamente complejas.

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