La policía cree que mataron a Sarquiz "por encargo" y buscan a un foráneo y a un bandeño

Los investigadores identificaron acciones de los delincuentes que configuran el hecho como un crimen mafioso. Testigos revelaron que la víctima les ofreció dinero a los sicarios para que no lo mataran.
El homicidio del empresario santiagueño Miguel Sarquiz sacudió a toda la comunidad santiagueña. Sea por un ajuste de cuentas o simplemente un robo seguido de homicidio ha preocupado a toda la sociedad.

Mientras tanto, la Justicia ya busca a dos personas, un bandeño y un foráneo, del cual las fuentes no especificaron la procedencia.

Ninguna de las dos modalidades son comunes por estas tierras, tanto el robo seguido de muerte como el homicidio por encargo son delitos complejos que siempre traen aparejada una grave historia detrás.

Si bien, la pista del asalto violento no ha sido descartada por los investigadores, fuentes policiales que llevan adelante las pesquisas develaron que la hipótesis del crimen por encargo va ganando lugar por las últimas horas y tras los primeros estudios periciales.

La forma del homicidio, las declaraciones de los testigos en sede policial pocos minutos después del hecho, llevan a pensar que esto se trató de un ajuste de cuentas, por alguna vieja disputa.

Si bien a simple vista parece un asalto, los delincuentes entraron un día de pago, buscaron dinero y se fueron.

Pero en el medio quedaron varias incógnitas, por qué se llevaron al empresario a otra habitación, qué dinero le exigían si ya se les había entregado el que supuestamente iban a buscar y sobre todo, por qué lo ejecutaron.

En la investigación policial hay un axioma, cuando muchas incongruencias se sitúan sobre una misma teoría, es hora de buscar otra.

Es entonces cuando aparece la del ajuste de cuentas, pero qué cuestiones llevan a deducir que podría haber sido una “vendetta”.

Los investigadores hacen un paralelismo con otros casos similares, en primer lugar si Sarquiz podía reconocer a los autores, por qué no entraron con el rostro tapado. Si era gente que sabía que el dinero estaba ahí, por qué ninguno de los testigos, todos vinculados a la víctima, los reconoció.

Además, antes de preguntar por el dinero preguntaron por la víctima, insistían en saber quién era Miguel Sarquiz.

La explicación que surge y que alimenta la hipótesis del ajuste de cuentas, es que los delincuentes fueron a matar al empresario y que se hicieron del dinero porque estaba allí.

La declaración de uno de los testigos es más que clara, antes de dispararle le dijeron que era por “no pagar”.

Pero lo que llevó a los investigadores a cerrar filas detrás de la hipótesis de una venganza fue el acto final, ponerle una colcha encima y luego dispararle.

“Eso es típico de los matones, después de hacer semejante quilombo no se van a preocupar por no hacer ruido con la pistola, le pusieron la colcha para no salpicar sangre encima de ellos, te agarran con una gota de sangre de un crimen por encargo y te dan 25 (años de cárcel) derecho”, deslizó la fuente para reforzar la historia.

Búsqueda en la provincia

Los cierto es que hoy la policía apunta a un foráneo, que había sido quien ejecutó el disparo que terminó con la vida de Sarquiz. Pero además, se busca a un bandeño, que habría participado del supuesto ajuste de cuentas junto al delincuente que accionó el arma.

Según estima la policía uno de los delincuentes podría haber abandonado la provincia mientras que el otro aún seguiría en Santiago y la búsqueda se centra en esa persona, que podría tener la clave del crimen.

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