Un policía baleó a un adolescente y lo dejó al borde de la muerte

Un policía baleó a un adolescente y lo dejó al borde de la muerte
Fue en el barrio San Lorenzo, durante la persecución a un auto con siete jóvenes que le habían sacado el rodado al padre de uno de ellos. El uniformado fue identificado y quedó arrestado.
Siete amigos del barrio San Lorenzo transitaban ayer a la madrugada por la calle Casimiro Gómez en el auto que le habían sacado al padre de uno de ellos. En el camino se cruzaron con un patrullero policial, desde el que quisieron identificarlos. Pero aceleraron y comenzaron a ser perseguidos. Minutos después, apareció otro móvil, que los esperó y desde el cual bajó un efectivo que desenfundó su arma reglamentaria y disparó. La bala atravesó la luneta del vehículo e impactó de lleno en la nuca Brian Hernández, de 14 años. El joven, quedó al borde de la muerte.

El hecho ocurrió en las inmediaciones de las calles Avenida del Trabajador y Casimiro Gómez, alrededor de las 3. Los jóvenes, fueron demorados por la Policía luego de que el auto, una coupé Renault Fuego, fuera interceptado por los dos patrulleros. Iban siete adolescentes de los cuales a cinco trasladarona la Comisaría del Menor; otro que sería mayor de edad y que iría al volante escapó; y Brian, quien resultó herido.

Ayer a la tarde el cuadro médico del adolescente era crítico. “No queremos que le saquen el respirador artificial; esperamos el milagro”, afirmó la madre en los pasillos del hospital a La Mañana de Neuquén.

Desde el Castro Rendón se informó oficialmente que “el chico está internado con asistencia mecánica respiratoria en terapia intensiva, su pronóstico es reservado y sumamente crítico”.

La madre del joven, Elizabet Hernández, señaló que el trágico ataque se desencadenó por “una travesura de chicos” y terminó como un “caso de gatillo fácil” (ver aparte).

El hecho generó la inmediata reacción de la cúpula de la Policía que al mediodía dio una conferencia de prensa junto al subsecretario de Seguridad, Gustavo Pereyra. “Lo que indica normalmente la regla es que el disparo se efectúe de forma intimidatoria hacia el aire o a un neumático”, señalaron (ver recuadro).

Al ser requisado, los investigadores hallaron un arma calibre 22 largo en el rodado. Estaba descargada.

“Éramos cinco, después buscamos a otro pibe en Gran Neuquén Norte y volvimos al barrio. Ahí vino otro que es mayor, y que pidió que dejemos manejarlo a él”, relató ayer a este diario uno de los adolescentes que iba en el auto, y cuya identidad se mantiene bajo reserva por ser menor de edad. “Fuimos a Cuenca XV y cuando volvíamos, nos cruzamos con un patrullero, que al vernos pegó la vuelta y empezó a seguirnos; ahí el pibe que manejaba aceleró y después apareció otro móvil de frente pero este pibe siguió acelerando”, recordó.

Fuentes policiales informaron que un oficial de apellido Salas fue arrestado como sospechoso del disparo y quedó a disposición del juez de Instrucción Marcelo Muñoz, a cargo de la investigación junto con el fiscal Germán Martín.

El policía lleva alrededor de una década en la fuerza y trabaja en la Comisaría 18ª.

El coordinador operativo de Delitos, el comisario Daniel Abarzúa, sostuvo que el oficial a cargo del móvil y los dos agentes que lo acompañaban observaron que desde el interior uno de los ocupantes exhibió un arma de fuego y apuntaron al personal.

En esas circunstancias, según el comisario, el oficial desenfundó su arma reglamentaria y efectuó un disparo.

La Policía aprehendió a los cinco adolescentes, de entre 14 y 16 años; y dentro del auto, en el asiento trasero, encontraron a Brian gravemente herido.

Según Abarzúa, hasta allí se movilizó también un hombre, quien se presentó como el padre de uno de los chicos y propietario del auto. Manifestó que se lo habían sacado sin permiso.

El auto fue secuestrado y desde el exterior, puntualizó Abarzúa, se podía ver la culata de un arma de fuego en la parte trasero. Ayer se esperaba la requisa del auto secuestrado.

De todos modos, el comisario Abarzúa dijo que los uniformados “hablan de un disparo”.

Con respecto a los motivos por los cuales se hizo el disparo, el superintendente de Investigaciones, Dalmiro Zaballa remarcó que “habrá que ver ahora qué lo motivó a efectuarlo”.

Efectivos de Seguridad Personal colaboran con la investigación conducida por el juez y el fiscal.

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