Un ex BCE podría ser el sucesor de Papandreu

Tras su salida, se decidió celebrar elecciones en febrero. Continúan las negociaciones para un gobierno de transición en Grecia.

La dimisión de Yorgos Papandreu como primer ministro de Grecia, anunciada el domingo en Atenas, puso fin a dos años de gobierno socialista marcados por el “fracaso” frente a la crisis de la deuda del país y ante una protesta social feroz.

Las negociaciones entre los dos partidos mayoritarios griegos, el socialista Pasok y el conservador Nueva Democracia (ND), para formar un gobierno de unidad que se haga cargo de la conducción del país hasta febrero se prolongaron más de lo previsto, al toparse las partes con diversos obstáculos.

El más nombrado para suceder a Papandreu es el ex vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Lucas Papademos, quien, al cierre de esta edición, se encontraba camino a Atenas.

Socialistas y conservadores acordaron un gobierno de transición que deberá gobernar el país hasta el 19 de febrero, cuando se celebren nuevas elecciones.

Según una fuente del Ministerio de Finanzas, esa fecha proporcionaría al Ejecutivo el tiempo suficiente para completar el canje de bonos acordado en la cumbre del eurogrupo del pasado 26 de octubre para reducir la deuda griega.

El nuevo Ejecutivo será el encargado de aplicar el acuerdo de rescate y los recortes que se deriven del mismo, así como de convocar elecciones legislativas anticipadas, una de las principales demandas de la oposició.

Pero el periódico local Ta Nea afirmó que Papademos habría pedido un gobierno de más duración en el caso de que él asuma el cargo, ya que desea tener suficiente tiempo para aplicar todas las medidas necesarias para cumplir los acuerdos alcanzados con los socios europeos y garantizar la entrega de la ayuda externa que Grecia requiere para no quebrar.

Además, Papademos insistió con que ND participe en el gobierno, a pesar de que el presidente de ese partido, Antonis Samarás, dejó claro que “el gobierno de cohesión nacional será sólo para garantizar que se recibirá un tramo de crédito pendiente, asegurar el acuerdo de una quita del 50% de la deuda griega y de un paquete de ayuda de 130.000 millones de euros, y llevar al país a elecciones en clima de normalidad”.

Por su parte, los socios europeos reiteraron en Bruselas que Grecia no recibirá ayuda hasta que nombre un gobierno de cohesión nacional.

Mientras tanto, los ciudadanos griegos siguen a la espera de que los líderes políticos superen sus diferencias para que Papandreu pueda presentar la dimisión de su gabinete ante el presidente, y el nuevo gobierno reciba la aprobación del Parlamento, donde tiene una amplia mayoría asegurada con 153 escaños del Pasok y otros 85 de ND.

Las demás formaciones de izquierda rechazaron la oferta de participar en un Ejecutivo de unidad nacional.

Crisis, presión y renuncia. Papandreu se vio obligado a dimitir tras dos años y un mes en el poder, a pesar de haber obtenido el viernes de la semana pasada el voto de confianza en una apretada votación en el Parlamento, en la que logró el apoyo de los 153 diputados socialistas, a cambio de formar un gobierno de cohesión nacional inmediatamente, ya que ni su grupo parlamentario ni su consejo de ministros apoyan por completo las políticas de austeridad.

El plan comprende un gobierno que cumpla con todas las medidas y reformas necesarias para que los socios europeos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) le entreguen a Grecia el nuevo rescate para que no quiebre.

La gota que colmó el vaso en la crisis política griega fue la sorprendente convocatoria por parte de Papandreu de un referendo popular en el que los griegos aceptarían o rechazarían el plan de rescate de la UE y sus consiguientes medidas de seguridad.

La idea del plebiscito causó gran malestar en la UE y pánico en los mercado bursátiles, que temían que un eventual rechazo popular provocara la quiebra descontrolada del país.

Perfil: Papademos podría quedar al frente del gobierno griego

En la crisis más grave de Grecia desde la llegada del euro, podría ser precisamente el arquitecto del ingreso de Atenas en la unión monetaria europea el que se coloque ahora al frente del nuevo gobierno de transición.

Lucas Demetrios Papademos, de 64 años, nunca tuvo un cargo político. Durante años fue la máxima autoridad del banco central griego y representó al país como vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE).

Electrotécnico de formación, Papademos estudió Economía y es la personificación de un “experto” con prudencia y conocimientos profesionales. Precisamente se piensa en él para recuperar la confianza de los acreedores internacionales al frente de gobierno interino.

Nacido en Atenas, el economista se doctoró en Estados Unidos en Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Boston, y posteriormente fue profesor de Economía en la Universidad de Columbia en Nueva York. A mediados de los años 80 regresó a Grecia, donde hizo carrera en el banco central, del que fue gobernador en 1994.

Junto con el gobierno socialista, preparó la entrada de Grecia en la unión monetaria europea en 2001 y en la introducción del euro como medio de pago en 2002. Todo ello le reportó un gran reconocimiento en su propio país. Más tarde se supo que Grecia estuvo falseando durante años las cuentas que entregaba a Bruselas, lo que sin embargo no tuvo ninguna repercusión en el renombre internacional de Papademos, que se había perfilado como una defensor de limitar el endeudamiento estatal.

Papademos dejó en 2002 su cargo como gobernador del banco central griego y se pasó a la vicepresidencia del BCE en Fráncfort. Su experiencia como representante de uno de los países más débiles del euro podría ayudar a los nuevos países del este de Europa en la UE y a preparar la introducción de la divisa europea.

Tras su mandato de ocho años, Papademos dejó el BCE en 2010. Antes, rechazó sumarse a un puesto clave para el gobierno del entonces candidato socialista Papandreu.

Ante la firme postura de Lucas Papademos, quien pide “manos libres” para actuar si fuera él quien asuma el cargo de Papandreu, la prensa griega comenzó a dar otros candidatos a asumir como premier, entre ellos el docente de economía, Nikiforos Diamandouros.

A pesar de sus condiciones, Papademos sigue siendo el favorito para suceder a Papandreu. El líder de la extrema derecha LAOS, Yorgos Karatzaferis, reconoció que a esta altura ya le hubiese gustado anunciar que “Habemus Papa...demos”.

REACCIONES

Angela Merkel. Canciller alemana

“Le agradecí a Papandréu por haber emprendido un camino difícil pero inevitable para millones de griegos. Papandréu puso a Grecia, con valor y decisión, en el camino correcto”

Nramçois Fillon. Primer ministro francés

“La formación de un Gobierno de cohesión nacional en Grecia es una excelente solución. Felicito a los políticos griegos por la adopción de esa medida. Hacía falta que Grecia aclarara rápido su postura”.

Olli Rehn. Comisario de Asuntos Económicos de la UE

“La única manera convincente de que Grecia vuelva a ganarse la confianza de todas las partes interesadas es con la formación de un Gobierno de unidad nacional”.

Evangelos Venizelos. Ministro de Finanzas griego

“Para nosotros, la formación de un gobierno de unidad nacional es la prueba del compromiso y de la voluntad de Grecia, de tener fe en los compromisos acordados con Europa”

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