Desde el viernes, el Grupo Plaza se quedó con otra línea menos: la 513, que ahora pasó a manos de la firma bahiense Rastreador Fournier.
Esta situación se dio en medio de un proceso encabezado por la comuna, con la idea de quitarle todas las líneas al Grupo de los hermanos Cirigliano antes de diciembre.
No obstante, la situación no sería tan fácil como parecía.
Rastreador Fournier ya le habría anunciado al Municipio que no se encuentra en condiciones económicas de hacerse cargo de más líneas.
Para tomar la 505 y 513, debió comprar 20 colectivos modelos 2006 y 2007, por los cuales realizó una inversión de alrededor de 6 millones de pesos.
Según pudo averiguar Frente a Cano, los directivos de la empresa bahiense habrían planteado que se encuentran trabajando a pérdida y que es necesario un aumento de la tarifa en breve.
No obstante, desde la Municipalidad ya anunciaron que por el momento no están analizando esa posibilidad.
Más allá de la situación de Fournier, se había anunciado que la Sapem se iba a hacer cargo de más líneas.
De hecho se había mencionado que a la 502 se le sumarían la 504, 509 y 519A.
Sin embargo, hasta el momento no hubo demasiados avances.
El Concejo Deliberante aprobó por mayoría la adquisición de un crédito de $25 millones del Banco Provincia para la adquisición de nuevas unidades.
Pero aún no se llevó a cabo el proceso licitatorio. Si bien se realizaría en breve, demandaría no menos de tres meses.
Además, se ha mencionado la posibilidad de que puedan sumarse otras empresas que funcionan en la ciudad, como El Villarino, que actualmente opera la línea 319 que une Bahía Blanca con Punta Alta.
Trascendió que la empresa de la familia Concetti podría hacerse cargo de la línea 517. De todas maneras, la noticia no fue confirmada.
Como están dadas las cosas, parece difícil que pueda cumplirse el objetivo de Bevilacqua de terminar de expulsar a Plaza en diciembre.
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