YPF podría cambiar de manos

Con en nuevo desplome del valor de sus acciones, bajo la fuerte presión estatal, y la pérdida de áreas productivas, los especialistas coinciden en que es inminente un cambio de manos en la ex estatal YPF, hoy bajo el dominio de la española REPSOL. La cotización de la petrolera se desmoronó un 42% desde el 23 de enero y todos los expertos opinan que es inminente definición sobre el tema.
La falta de información al respecto mantiene intranquilos a trabajadores, empresarios y gremios del sector, pero también a los que no están directamente vinculados, por ser la zona norte santacruceña dependiente de esta actividad.

Si bien se habla de re estatización, hay danza de nombres de posibles compradores de las devaluadas acciones de la operadora. Suenan con fuerza el chubutense, Cristóbal López, el principal accionista de PAE Carlos Bulgheroni y hasta se nombro a otro empresario santacruceño vinculado al gobierno nacional, como los próximos dueños de la que fuera la joya más valiosa que tuviera el Estado Nacional, YPF empresa emblema de un país autosuficiente energéticamente y verdadera creadora de pueblos.

Control

En este contexto aunque desde el gobierno se deslizó la posibilidad enviar a la Cámara de Diputados un proyecto de Ley que abriría la puerta una expropiación directa y una nacionalización de la petrolera, la mayoría de los expertos aseguran que ante la abrupta caída de las acciones, lo más factible es que se haya allanado el camino al ingreso de un empresario afín.

Si bien esto afecta directamente la economía de Santa Cruz, hoy en una situación de crisis financiera, ningún funcionario santacruceño de los consultados por este medio se atrevió a opinar sobre el posible desenlace futuro. Parecen desconocer respecto a lo que sería mejor para reactivar la producción y garantizar el trabajo a quienes hoy temen quedar en la calle.

Todos apoyan la estrategia desplegada por el Gobierno Nacional para presionar a YPF REPSOL, es decir, la reversión de áreas a YPF aunque son áreas de baja productividad, pero desconocen cuál es el siguiente paso, o cómo se resolverá la situación. Ni siquiera hay una opinión certera respecto qué sería mejor, si estatizarla o que cambie de manos empresarias.

Tampoco hay mucho más que esto desde la órbita sindical, pese a la creciente preocupación de parte de los trabajadores que acuden a sus representantes en busca de respuestas que no encuentran. Mientras, sigue el parate en el campo y más de un centenar de trabajadores están en sus domicilios, cobrando el salario básico de 8 horas, sin saber cuándo se reincorporarán a la actividad o les llegará el telegrama.

Párrafo aparte es el del intervenido Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz, que según lo acordado debería ir a elecciones en los próximos días. Los delegados de la zona norte temen que los cambios en YPF traigan una catarata de telegramas porque según dicen: “parece que nadie sabe nada, no encontramos interlocutores, el sindicato esta intervenido y no aparece nadie; hay una total falta de información sobre qué es lo que va a ocurrir”.

Más allá de las especulaciones, lo cierto es que el Estado nacional, junto a los gobernadores tomaron la iniciativa y pusieron sobre el tapete la necesidad de que la industria petrolera comience a “derramar” sus beneficios en las provincias.

En la última reunión de la OFEPHI ( que agrupa a las provincias productoras) realizada el pasado 27 de marzo, se confirmó la posibilidad de nuevas reversiones de yacimientos que no son explotados de manera debida por la empresa YPF, y reiteraron la voluntad de incrementar en un 15% la explotación de crudo en dos años.

Durante la reunión analizaron también el estado de la producción de hidrocarburos en las distintas provincias y se comentaron las intimaciones y las reversiones de áreas anunciadas en las últimas semanas.

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