A través de un trascendente pronunciamiento, la Legislatura de la Provincia del Chubut declaró “Benefactor de la Comunidad Chubutense” al Padre Juan Corti, en un merecido reconocimiento a su ejemplar vida y obra al servicio de la población, especialmente los sectores sociales más desposeídos, como así también en ayuda de la niñez, la juventud y la familia en general.
“Por supuesto que me refiero al Rvdo. Padre Juan Corti, de quien, seguramente todos nosotros sabemos de su historia de sacrificio y dedicación para ayudar a los más desposeídos, a los niños, jóvenes y a la familia en general. Cabe destacar que ha sido reconocido por el Senado de la Nación igualmente por el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia como Ciudadano Ilustre”, manifestó.
La legisladora expuso una ilustrativa reseña biográfica reflejando la ejemplar vida y trayectoria del Padre Corti, nacido en Galbiati (Italia) el 9 de Octubre de 1925, “de una familia pobre en medios materiales pero rica en valores y virtudes” y “de los seis hermanos Juan era el único varón comenzando a trabajar a los siete años”, según resaltó.
“La dureza de la vida, el trabajo sacrificado, la solidaridad, la autoexigencia, el orden y la disciplina hogareños marcaron la vida de este salesiano. Entró al Seminario a los 14 años y comenzó sus estudios filosóficos que fueron interrumpidos por la detención que sufriera por fuerza alemana y transportado a un campo de concentración. Luego de dos largos años puede escapar recorriendo 700 kms. hasta su casa en condiciones deplorables. Allí retoma sus estudios filosóficos y desde 1945 a 1948 atiende colegios en Bolonia de Artes y Oficios con 200 alumnos internos y 300 alumnos externos -muchos de ellos huérfanos, víctimas de la 2da. Guerra mundial y también muchos de ellos pasados los años forman, allá en Italia los “amigos del Padre Corti en la Patagonia”, ayudándolo desde allí para que el realice sus obras en Comodoro Rivadavia”, significó.
“Con 23 años de edad, el 3 de octubre de 1948 parte en barco rumbo a la Argentina. Llega a Bs. As. y sigue sus estudios teológicos en la ciudad de Córdoba, mientras estudiaba trabajaba, con los niños más necesitados en oratorios. En sus vacaciones pide que lo envíen a una ciudad de la Patagonia para seguir trabajando. Llegando en 1949 por primera vez a la Patagonia, a Comodoro Rivadavia, predestinado por Dios, y ordenado por su propia madre, quien le dijo cuando le pidió permiso para venir aquí: “Si vas a la Patagonia para no hacer nada, no te lo permito, pero si vas a trabajar por los demás, te ordeno que vayas”, exaltó.
“Y así comienza a trabajar en el oratorio “La Loma”, que más tarde se llamaría “Domingo Savio”. Luego de su ordenación sacerdotal es enviado en forma definitiva a Comodoro Rivadavia en 1952 (9 de diciembre) cumpliendo su proyecto sacerdotal, salesiano, misionero, educativo y patagónico. Continuó con sus trabajos en oratorios Kms. 3, 5, 8, La Loma, valle “C”, Laprida, entre otros, también daba clases en el Colegio “Dean Funes” en primaria y matemáticas y física en Artes y Oficios. Se inicia el curso de Enfermería en el Perito Moreno y allí da clases de Deontología. No le alcanzaba las horas del día. La jornada comenzaba a las 4.30 hs y terminaba a las 24 hs. Rutina que continuó a lo largo de su vida de trabajo hasta hará más o menos dos años atrás que ya no lo puede hacer con sus 86 años”, se citó en interesante reseña.
“Todos admiraban a ese
Corti de aquel entonces”
“Todos admiraban a ese Corti de aquel entonces, de 28 años, un joven movedizo, vehemente, luchador, fuerte, decidido, incansable, metido de lleno entre la gente. Impactado por la heterogeneidad étnica de la población, con el dolor del desarraigo y la desesperanza en sus vidas. Esa población pertenecía a uno de sus oratorios, en el faldeo del cerro con una pobreza que dolía (según él manifestaba). ¿Cómo hacer para revertir ese oscuro horizonte?. Era la preocupación constante de este sacerdote…pero él mismo había pasado por todo esto en Italia y les llevaba un mensaje: Que otro modo de vida era posible”. Ese continuo peregrinar y la constatación de que el oratorio y las misas no bastaban para contener y retener por s tiempo entregando herramientas validas y sólidas para un cambio social despertaron en el Padre Corti la idea de una escuela que abriera sus puertas a tantos niños y niñas adolescentes que la única escuela que tenían era la calle. Había llegado la etapa de la educación sistemática y formal en 1957, nada menos que en el Club Tiro Federal. Comienza la obra de la Escuela “Sto. Domingo Savio” que sería la primer escuela salesiana mixta de la Patagonia, quien quedaría completa en 1970 pues la hizo en tres etapas (con 500 alumnos), Capilla María Auxiliadora, en Bº San Carlos donde también da clase con casi 400 alumnos”, refirió.
La reseña sobre la obra del P. Corti precisó estos importantes aspectos: 1958: Consultorio Periférico Dr. Palenque. Un Jardín de Maternal para 60 niños de 4 a 6 años. Una capilla al “Sagrado Corazón de Jesús” y ese mismo año es designado Capellán de la Policía Provincial hasta su jubilación. 1960: Capellán de la 9na. Brigada Aérea Km. 9, con atención cada tres meses en la Base Marambio, en Antártida Argentina, y Base Esperanza, del Ejército, durante 40 años. Inaugura la Unión Vecinal del Barrio 9 de julio: la Unión Vecinal Barrio Ministro Castro, en Km. 5, con academia de dactilografía y consultorio médico. 1961: Unión Vecinal en Caleta Córdoba Desde 1960 a 1965 dictó clases de Psicología, Pedagogía y Filosofía en el Colegio “Perito Moreno”.
“En 1972 tomó a cargo la Escuela “Ceferino Namuncurá”, La Guardería “María Goretti” y la Escuela “Juan XXIII”. En 1982 inauguró la Escuela “San Juan Bosco”; en 1995 la Escuela Profesional “San José Obrero”; en el 2000 la Escuela Técnica San José Obrero” y en el 2004 el Jardin “Juanito Bosco”. Cabe destacar que cada escuela tenía un consultorio periférico y comedor escolar. Organizó a vecinos para llevar servicios básicos a sus hogares.
“Pasos marcados por las
enseñanzas de Don Bosco”
“Cada paso de su vida estuvo marcado por las enseñanzas de Don Bosco gran sacerdote pedagogo, su guia permanente, y así lo plasmó en sus escuelas. Siempre buscó y rebuscó la ayuda de los que más podían para ayudar a los que menos tenían y siempre encontró alguna respuesta positiva. Alguna vez, alguien en Rawson no le abrió la puerta para atenderlo y él entró por la ventana y así logró la ayuda que buscaba”, significó la legisladora. “Muchas veces sintió que su salud no lo acompañaba, pero sacó fuerzas desde lo más profundo de su ser y siguió luchando, otras veces demostró ser más fuerte que el fuego cuando manos anónimas destruían lo que construía con tanto cariño. Hoy con sus 87 años no deja de visitar sus escuelas y apoya constantemente la fundación que lleva su nombre “Obra del Padre Juan Corti”, que funciona desde el 2010 tratando de continuar el camino iniciado por este salesiano”, resaltó la diputada Gallego.
“Sr. Presidente, creo que ha llegado el momento del justo reconocimiento para el querido “Cura Gaucho” (como se lo conoce en Comodoro Rivadavia), quien adoptó nuestra Patria como suya, cuando le preguntan por su nacionalidad el responde: “Tengo 23 años vividos en Italia, 65 en Argentina y 60 años y medio en Comodoro...saque Ud. la conclusión”.
“Hoy está en nosotros ser protagonistas de tal momento y me honra ser quien presente este proyecto porque toda mi carrera docente la hice al lado de este sacerdote de quien tanto aprendí. Por eso distinguiéndolo por su trabajo, por sus obras, por su constancia, considerando al Padre Corti como un ejemplo de bondad y de entrega a los demás, porque nadie como él hizo tanto por los niños y los jóvenes de esta Provincia y son ellos los que se encargan de hacer trascender sus obras hacia otros ámbitos, dándoles un alcance infinito”, dijo emocionada la legisladora del FPV.
Adhirieron a este reconocimiento parlamentario, los diputados Gustavo Reyes y Juan Ale (FPV), la diputada Maria José Llanes y Carlos Gómez (PJ) que exaltaron la gran obra del Padre Corti. Un fuerte aplauso coronó este emotivo pasaje de la sesión parlamentaria.

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