A pocos pasos de una YPF bajo control estatal

Las provincias tendrán un rol importante. Es que el 51% que el Estado expropiará lo repartirá así: el 51% para el Gobierno nacional y el 49% para las provincias petroleras. Además, el proyecto establece que deben actuar y votar igual para recuperar el control operativo de la empresa.

El gobierno nacional está cada vez más cerca de recuperar a la mítica YPF y, a través de ella, hacerse del control estratégico de la industria de los hidrocarburos, totalmente en manos privadas luego de las políticas neoliberales de los 90. Tras la media sanción del Senado, el proyecto está en la Cámara de Diputados donde hoy comenzará el debate definitivo.

En este contexto, las provincias de la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos), organismo que preside Chubut, cobrarán un importante protagonismo. Es que el 51% que el Estado expropiará lo repartirá así: el 51% para el gobierno nacional y el 49% para las provincias petroleras.

Justamente las provincias, y en primer lugar Chubut y Santa Cruz, iniciaron la ronda de sanciones a la operadora por falta de inversiones. Esas medidas incluyeron el quite de 14 áreas en seis provincias que representan casi el 20% de su producción de la empresa en todo el país.

Además, el Poder Ejecutivo nacional y las provincias mantendrán un pacto de sindicación para actuar y votar de la misma forma. Esta es una de las estrategias anunciadas por la presidente Cristina Fernández de Kirchner para recuperar el control operativo de la empresa.

ACCIONES

A través del website “YPF: Recuperación y control de los hidrocarburos”, el gobierno nacional hace un repaso de las acciones realizadas, compila material multimedia y pone a disposición el proyecto de ley que por estas horas está en plena discusión en la Cámara baja del Congreso nacional.

En esa página de Internet también puede accederse al informe “Diagnóstico de Repsol en YPF (1999-2011)”. En ese texto, el gobierno de Cristina Fernández señala que el objetivo es la industrialización del país en el marco del crecimiento económico, y también aporta algunas cifras de la expansión de la economía en los últimos años.

“Para garantizar el crecimiento económico con perfil industrial, que se verificó desde el año 2003, es necesario asegurar la disponibilidad de recursos estratégicos para sostener la expansión de la producción. Los hidrocarburos, particularmente el petróleo y el gas, son recursos imprescindibles para el desarrollo”, explica el informe.

“La política depredatoria llevada adelante por Repsol condujo a una sistemática pérdida de su relevancia en el mercado local. En el año 1997, YPF representaba el 42% de la producción petrolera y el 35% de la gasífera en nuestro país, en 2011 se redujo al 34% y 23% respectivamente”, cuestiona el texto.

“El principal accionista de YPF, Repsol, distribuyó US$15.728 millones en concepto de dividendos entre 1999 y 2011. Un extraordinario flujo de utilidades y dividendos remitidos al exterior. En el mismo período Repsol en su conjunto a nivel mundial distribuyó dividendos por US$13.370 millones, es decir una suma prácticamente equivalente a lo girado desde la filial argentina”, aporta el documento disponible en la web.

Desde 2003, el Estado Nacional ha llevado adelante políticas tendientes a expandir y garantizar la producción de hidrocarburos.

A fin de elevar la exploración, el nivel de reservas y la producción de petróleo y gas natural y destilados, se crearon los programas Petróleo Plus, Refino Plus y Gas Plus.

“Sin embargo, en el caso de Repsol YPF dichas políticas no han tenido el efecto deseado, ya que la estrategia de la compañía se enfocó en la maximización de los flujos de utilidades y dividendos al exterior”, repasa el documento.

El objetivo de renacionalizar YPF es aumentar la producción de hidrocarburos y así lograr el autoabastecimiento de combustibles, que en los últimos años ha mermado y tanto YPF como la estatal Enarsa han recurrido a la importación para paliar las necesidades de la sociedad argentina.

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