Hay poco pique sobre la costa del Paraná

Hay poco pique sobre la costa del Paraná
Los pescadores están muy preocupados porque no encuentran piezas grandes para vender, y tampoco para subsistir. En Recursos Naturales de la Provincia relativizan la escasez de peces.
La contaminación de los arroyos que desembocan en el Paraná sería una de las principales causas de la falta del recurso ictícola. La contaminación de los arroyos que desembocan en el Paraná sería una de las principales causas de la falta del recurso ictícola.

Los pescadores de Paraná está muy preocupados por la falta de pique que se registra en la costa de la capital provincial.

En el barrio Los Arenales la situación es “desesperante”, y cada vez quedan menos trabajadores porque deben salir a buscar el sustento para vivir en otra actividad.

“¿Sabés lo que es estar tres días fuera de tu casa y volver con la canoa vacía? Tus hijos y tu mujer te miran y te preguntan a dónde fuiste, en qué te gastaste la plata”, contó a UNO un experimentado pescador que pidió la reserva de su nombre.

Los que certifican esta versión son los pescadores deportivos o los que salen por recreación a tirar un reel o una línea con una boya.

En una embarcación, frente a la costa de la capital provincial, es prácticamente un milagro conseguir que, por lo menos, una palometa se acerque al anzuelo.

Las causas

Son muchos los pescadores que señalan la contaminación de los arroyos que desembocan en el Paraná como una de las principales causas de la falta del recurso ictícola.

Por otro lado están los que señalan la presión que realizan los frigoríficos, sobre todo de Rosario y Victoria, y por último aseguran que el control de agua que realizan las represas que generan energía eléctrica también es muy fuerte.

Si bien el río está alto, en esta altura del año los registros están por debajo de lo normal.

Oficial

El técnico Roque Fernández, de Recursos Naturales, Forestación y Economías Alternativas de Entre Ríos, explicó a UNO que se encuentra “de campaña” y que por lo tanto no recibió ninguna queja por parte de los pescadores de la capital provincial.

En cuanto a la falta de pique frente a la costa de Paraná detalló que “la pesca tiene sus problemas desde hace tiempo” aunque desestimó que el problema sea muy grave. Fernández cree que, en esta parte del año, los inconvenientes se generan por “la crecida del río”.

En realidad, según los datos de ayer que ofreció Prefectura Naval, frente a la costa de Paraná el río se encontraba en los 3,26 metros y la tendencia es que siga bajando. La próxima semana mediría cerca de los 3,10 metros.

La falta de lluvias, como viene sucediendo en los últimos años, es el principal inconveniente para que no se produzca la crecida tan necesaria para que se inunden las islas y los peces se internen a buscar comida y a depositar sus huevos. Por todos estos problemas el humor de los pescadores es cada vez peor.

Las cifras

5.600 Toneladas de sábalo es el cupo que tienen permitido exportar las provincias de Santa Fe y Entre Ríos (2.800 cada una). La medida está vigente hasta el 31 de diciembre de 2011.

5.000 Son los pescadores que están registrados entre las dos provincias. De ellos sólo 1.000 son artesanales.

80% Es la cantidad de pescado que se exporta. El 20% restante está destinado el consumo interno. Los pescadores dicen que no alcanza a cubrir la demanda.

Piden control

La solución que ven los pescadores artesanales es que se controle la pesca industrial de los frigoríficos, que hace presión sobre el recurso en esta zona de la provincia.

Es que Paraná queda entre la pesca a gran escala que se practica en Santa Fe, Rosario, Diamante y Victoria.

En la costa pedirán una actualización de la Ley de pesca, aunque por estos días no quieren quedar en el medio de la interna política.

El reclamo se basa en que los encargados de realizar los controles son muy “detallistas” con las mallas de los pescadores artesanales, mientras que muchas veces se deja pasar la pesca que se hace con kilómetros de red.

Mientras tanto Roque Fernández, de Recursos Naturales, Forestación y Economías Alternativas de Entre Ríos, aseguró que la situación va a mejorar porque “la estructura de los sábalos que se encuentran va desde los 6 a los 40 centímetros”.

Los pescadores disienten con esta postura porque aseguran que la gente busca, por lo menos una pieza de 3 kilos. “¿Quién va a comer un pescado de 1 kilo y medio?”, insisten.

Por otro lado, desde Recursos Naturales creen que “el error es comunicacional”, haciendo referencia a lo que se cree sobre la importancia del sábalo en la alimentación de los demás peces.

“Cuando analizamos los peces encontramos insectos y hasta lauchas”, detalló Fernández.

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