La medida no obliga a la disminución de precios de los productos. Los gobiernos deberán monitorear industrias locales.
Con esta medida, discutida durante años, algunos productos importados ingresarán con gravámenes menores, lo que pone a la industria local en aprietos. Para el gerente de ProMendoza, Marcos Abihaggle, la medida no afectará la producción local en la medida en que esta sea competitiva y lo haga con mejor calidad y precios. Abihaggle sostuvo que hay que analizar la reglamentación, porque ahora serán los congresos de cada país los que deberán poner sobre papel la intención, y los gobiernos locales tendrán que monitorear lo que ocurre con cada sector.
El funcionario recordó uno de los casos recientes en los que el Gobierno debió intervenir, porque, a pesar de los aranceles que se cobraron, el ingreso de algunas mercancías atentaba contra la producción local. Este fue el caso de los duraznos griegos, que en la temporada anterior fueron fuertemente subsidiados por el Gobierno de aquel país y, al ingresar a Argentina, lo hacían a precios menores a los que se ofrecían acá.
PARA VENDER. Las exportaciones también sufrirán el impacto de la eliminación. Se podrá vender libremente a cualquier país, sin pagar aranceles ni sufrir retenciones en más de uno. Eso sí, lo que no está fijado es quién determinará el porcentaje de retención ni tampoco cuál será la que pese sobre cada producto. Abihaggle explicó que hay productos –como la soja– que en Argentina sufren retenciones de 40 por ciento, mientras que en otros no superan el 15. Es precisamente qué se le cobrará y quién, lo que deberá discutirse.
PREVENIR. El gerente de ProMendoza considera que toda aquella medida dirigida a liberar el comercio y ofrecer mayor movilidad debe generar crecimiento. “En condiciones normales, si la industria es eficiente, no debería afectarla”. Sin embargo, esto obligará a monitorear ciertos sectores de la producción. Los acuerdos logrados este martes en San Juan fijan que, a partir del 2012, se eliminará el pago del doble arancel externo común y también se redistribuirán las rentas aduaneras hacia los países de destino de los productos. A la vez, se aumentó el Fondo de Convergencia de Mercosur (Focem) en 800 millones de dólares, que estarán destinados a obras de infraestructura eléctrica y energética.
Jaque se reúne con entidades por la promoción
El gobernador está en apuros,
porque su par riojano, Luis
Beder Herrera, develó el plan
que, según él, está
prácticamente acordado para
destrabar el conflicto por la
promoción industrial. Por eso,
rápidamente el ministro de la
Producción, Raúl Mercau, se
puso en contacto con las
entidades y le anunció a la
Cámara de San Rafael que el
lunes será el propio gobernador
quien explicará el proyecto que
se está gestando.
La cita será durante la mañana
en la ciudad sureña, según
confirmó el titular de la
Cámara, Pablo Asens. Esto,
porque la noticia no cayó bien.
En especial a causa de que no
fue consensuada antes de que
las cámaras lo analizaran.
Aquellas mismas que le dieron
el apoyo a Celso Jaque para
frenar el decreto kirchnerista
que extiende los beneficios
impositivos por 15 años más
sobre tres provincias vecinas.
El resto ya fue contactado por el
ministro de la Producción, pero
aún no se sabe cuándo se
reunirán porque en el Ejecutivo
no lo dejaron trascender.
Según el riojano, el acuerdo
bilateral está cerrado y lo que
se estaría concertando es
impedir la migración de
capitales y empresas, pero no
así los beneficios impositivos
para tentar a inversores o
impulsar la industria local.
Otro de los requisitos que Jaque
exige es que no se den
privilegios excepcionales, como
el cedido por San Luis días atrás
con su plan frutícola, que
comprende reintegros de hasta
80 por ciento en las
exportaciones.

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