"No estoy aquí de casualidad, he venido a compartir con ustedes este momento tan trascendente". Así comenzó ayer el diputado nacional y ex gobernador Jorge Obeid su alocución ante las flamantes autoridades de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (Amet). De esta forma, el ex jefe de la Casa Gris resumió en la sede de la seccional Rosario del sindicato los vínculos que lo unen al gremio técnico docente.
Luego de la ceremonia, el legislador de Santa Fe Federal dijo a La Capital respecto del gobierno provincial: "Hay poca tarea de gestión, veo todo aletargado".
-En estos días siguen creciendo las conjeturas en torno a la candidatura de Carlos Reutemann para competir con Néstor Kirchner de cara al 2011; usted que está cerca del senador nacional, ¿esa postulación será una realidad?
-Efectivamente, estoy cerca de Reutemann, incluso físicamente porque nuestros despachos en el Congreso están a pocos pasos de distancia. Nos vemos habitualmente, formo parte de un proyecto político junto con él que significó que fuera dos veces gobernador de Santa Fe y yo otras dos. Pero le digo con absoluta sinceridad: si adelantara una idea acerca de cuál va a ser su decisión, le mentiría.
Reutemann es un hombre muy reservado y estoy seguro que la decisión final no la va a tomar hasta el momento en que él considere conveniente, y que no es éste todavía. De lo que sí estoy seguro es de que muchos de los que explican qué es lo que el Lole ha decidido ni siquiera hablan con él. Insisto, no ha tomado aún una decisión; la está madurando. De todas maneras, mi opinión es que lo mejor que le podría pasar a la provincia de Santa Fe es que Reutemann fuera el próximo presidente de la República.
Yo he tenido que lidiar con presidentes desde La Rioja (en alusión a Carlos Saúl Menem) hasta de Santa Cruz (en referencia a Kirchner), y es muy difícil que entienda a Santa Fe alguien que no sea de la provincia. En el caso del Lole, con una vasta experiencia de ocho años al frente de la Gobernación y ocho años también como senador por el distrito, sería importantísimo que llegara a ocupar el timón de la Casa Rosada. Pero no ha tomado una decisión y no creo que lo haga hasta dentro de unos meses.
-¿En esa indefinición tendrá algo que ver esta suerte de dispersión que está evidenciando la oposición al kirchnerismo, de la cual participa el Peronismo Federal?
-Creo que es natural que, después del triunfo de las distintas fuerzas de oposición el 28 de junio pasado, al no haber una figura que las centralice, las aglutine, se produzca esto algunos pueden definir como dispersión, otros pueden llegar a interpretar como un debate necesario en la oposición para tratar de encontrar entendimientos. Creo que una vez que surja la figura de un candidato presidenciable fuerte, incluso después de pasar por las elecciones primarias, no me cabe duda que la mayor parte de las fuerzas de la oposición (fundamentalmente alrededor del justicialismo) van a poder conformar un nucleamiento político muy grande, que aspiro a que lo pueda conducir Reutemann.
-¿Cómo ve la gestión de Binner?
-La veo con preocupación. Yo quiero que a Binner le vaya bien, pero esto no significa que como hombre de la oposición no tenga que alertar sobre algunas cosas en las que me parece que se están equivocando.
-¿Cuáles serían esas cosas?
-Veo mucha apatía, muy poco interés por lo productivo. Durante mi gestión se radicaron más de 200 fábricas; vinieron tres mil millones de dólares de inversión, lo cual significó crear 400 mil puestos de trabajo. Falta interés por lo industrial. Hay poca tarea de gestión, veo todo aletargado. Sumado a esto hay un excesivo aumento en el gasto público, pero no en el necesario en educación y salud, sino mucha erogación en creación de nuevas estructuras, que no se sabe bien para qué sirven. Hay muchos nombramientos de funcionarios, aumento de sueldos y viajes. Como ejemplo, la creación de estos Nodos, sin una función clara siendo que hay senadores en cada departamento. Cuando no se modera el gasto, como decía mi abuelita «no hay plata que alcance». Desde mi experiencia como gobernador, al gasto público es muy fácil aumentarlo pero después es muy difícil bajarlo.
-¿Cuál es su opinión sobre el intento de reforma impositiva binnerista?
-Me opuse a que se aumentaran los impuestos en la provincia. Yo demostré que se puede gobernar sin aumentar impuestos, y así lo hice durante ocho años. Hicimos más de 500 obras y le dejamos 1.650 millones de pesos depositados en cuenta corriente a la actual gestión. Sí estoy de acuerdo, y por eso acompañé a Binner a la Corte Suprema de Justicia, que hay que reclamarle a la Nación todo lo que ésta le adeuda a la provincia. Por eso soy autor de un proyecto de ley que hemos presentado con los diputados de Santa Fe Federal para que la Nación no premie a los que hicieron las cosas mal y se valore a nuestra provincia. Si se aprueba, va a significar una transferencia de 1.400 millones de pesos a la Casa Gris



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