La pobreza muestra su peor caradía a día en las calles de la ciudad

Es notable como a medida que se desarrolla la provincia, mejoran paulatinamente los servicios básicos, aumenta la población y ascienden las demandas; también crece el fenómeno de la mendicidad, en un país –y una provincia- donde proliferan los subsidios sociales y asistencialismo.
A pesar de que desde el Estado se contemplaron los derechos a los desocupados, trabajadores informales y empleadas domésticas y el INDEC afirmó que la pobreza bajó rotundamente, sumado a algunas mejoras leves en ciertos barrios y en el interior, la realidad social continúa preocupando a los formoseños.

El panorama muestra sus contrastes con la fertilidad de los suelos cultivables, el clima apropiado y la abundancia de recursos naturales.

Luego de dar unos pasos por la ciudad, sobre todo en la zona céntrica, tanto niños como adultos en total estado de abandono están sentados pidiendo monedas o alimentos.

Al respecto, Ramón Gutiérrez comentó “a la mañana muy temprano, cuando todavía no abren los negocios podés ver que en la zona comercial hay muchos mendigos e indigentes pidiendo monedas o algo para comer. Algunos duermen en las veredas entre cartones, en las plazoletas, en el piso y en las entradas a los edificios” y agrega “son personas que, en su mayoría, no pueden trabajar porque ya ni fuerza tienen. Ni siquiera se alimentan bien porque comen de lo que le dan o lo que encuentran en la basura.” En la Catedral, sobre la Avenida 25 de Mayo, es normal ver mujeres con niños pequeños, muchas de ellas son aborígenes que venden artesanías por pocas monedas.

El mismo paisaje se da en la puerta de algunos comercios o en la Estación Terminal de Ómnibus, sobre la Avenida Gutnisky. “No sé que opinar al respecto, porque si bien estas personas no tienen modo de sobrevivir o porque crecieron en un ambiente de extrema pobreza o porque no tuvieron oportunidad de educarse, pero también es verdad que hoy hay muchas maneras de prevenir embarazos y en todas las salitas reparten anticonceptivos gratis. Y es lo que me molesta de todo ésto, que haya niños inocentes involucrados, niños desnutridos que ni siquiera tienen zapatillas y son arrastrados a la indigencia, obligados a mendiga desde pequeños. Se ven muchas mujer joven cargando con un recién nacidos implorando ayuda. Pero a esta altura es el Estado el que debe tomar medidas y crear soluciones” cuenta Marcia, una mujer que acababa de salir de la misa del domingo.

Pero el “fenómeno” de la pobreza se repite a lo largo de la ciudad, en los barrios más alejados –como el San Antonio, algunos asentamientos en Urbanización España, Antenor Gauna y Villa Belgrano.

La pobreza suele estar asociada al desempleo, pero en la actualidad los ingresos de los que trabajan en blanco, como los que lo hacen en negro son insuficientes para costear una canasta familiar básica.

Comentá la nota