Los pobres sufren con más fuerza la inflación

Un estudio revela que la inflación alcanzó 25,4% anual para los sectores de bajos ingresos mientras que para los de mayor poder adquisitivo fue de 22,4%.
Un estudio de la consultora Economía y Regiones sostiene que la inflación para el 20% más pobre de la población alcanzó en agosto al 25,4 por ciento anual, mientras que para los más ricos fue del 22,4 por ciento.

“Al analizar el impacto de dicho aumento estratos de ingreso, se observa que los sectores más afectados por la inflación son aquellos de ingresos más bajos: los indigentes y pobres”, dice el reporte privado.

La consultora dirigida por el economista Rogelio Frigerio, asegura que mientras que la variación de precios “fue inferior para el grupo de mayores ingresos, como la clase media alta (23,2 por ciento) y la clase alta (22,4), el aumento asciende al 25,4 para los indigentes y al 24,5 para los pobres”.

Economía & Regiones señala que las diferencias entre un grupo y otro “obedecen principalmente al mayor peso del rubro alimentos y bebidas en la estructura de gastos de consumo de los hogares de las clases más humildes”.

“En cambio -asegura- en el índice de precios correspondiente a los hogares de mayores ingresos el resto de los bienes -y más específicamente los servicios tienen una importancia relativa mucho mayor”. Por ello, el informe concluye que dado que los servicios “presentan incrementos de precios anuales menores a los alimentos, es lógico pensar que la inflación correspondiente a los estratos sociales más altos sea menor a la de las clases más humildes”.

De acuerdo con estimaciones propias, la consultora determina que alimentos y bebidas creció en agosto 31 por ciento, educación 28%, mientras que transporte y comunicaciones un 17 por ciento, entre otros datos.

El informe dice que “se registraron fuertes aumentos en las cuotas de los colegios privados y en los bienes escolares” y añade que “se destacan incrementos en el rubro indumentaria del 21,3 por ciento, y vivienda y servicios básicos del 18,8%, impulsados principalmente por los incrementos de precios de la ropa y de los servicios de confección y de los alquileres y expensas respectivamente”.

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