La pobre cosecha de Central como local condiciona su actual campaña

La pobre cosecha de Central como local condiciona su actual campaña
No hay campaña que pueda guardar válidas aspiraciones si no exhibe como credencial de presentación un buen rendimiento de local. Es una condición ineludible. Un requisito básico. Un plus indispensable.
No hay campaña que pueda guardar válidas aspiraciones si no exhibe como credencial de presentación un buen rendimiento de local. Es una condición ineludible. Un requisito básico. Un plus indispensable. Ningún equipo puede establecer objetivos de grandeza si no sabe echar raíces y apoyarse con firmeza en su terruño. Por eso Rosario Central, después de varios tropiezos, pretende recomponer el eje de su marcha en Arroyito.

En este torneo, el equipo de Miguel Angel Russo sólo logró 8 puntos sobre 18 (44 por ciento), un porcentaje bastante pobre que reclama una rápida reacción. Por eso el duelo de mañana, a las 15, con Ferro, se instala en la previa como una chance importante de reconciliación con la misión original.

Otro punto que desnuda los números flacos de local en este torneo, es el marcado contraste con la etapa anterior conducida por Juan Antonio Pizzi, quien logró buenos resultados actuando en el Gigante. Algo que Russo hasta ahora no pudo alcanzar y como también le sucedió a Mostaza Merlo, Héctor Rivoria y Omar Palma en la temporada 2010/11.

Con paso dispar

En el primer año de Central en la segunda división (2010/11) los auriazules obtuvieron en Arroyito el 53 por ciento de los puntos. Durante ese lapso jugaron 19 partidos con 9 triunfos (CAI 1-0, Dep. Merlo 2-1, Instituto 1-0, Tiro Federal 1-0, Belgrano 2-1, Patronato 1-0, Ferro 3-0, Chacarita 2-1 y At. Tucumán 2-0), 3 empates (San Martín SJ 1-1, Ind. Rivadavia 1-1 y Def. y Justicia 0-0) y 7 derrotas (San Martín T 0-1, Gimnasia J 0-1, Alm. Brown 0-1, At. de Rafaela 0-1, Boca Unidos 1-2, Unión 0-1 y Aldosivi 0-2).

Una fortaleza

El torneo pasado, con Pizzi como conductor, el porcentaje de eficacia como local subió considerablemente del 53 por ciento al 77 por ciento. En 19 presentaciones en Genóva y Cordiviola, los canallas consiguieron 13 triunfos (Gimnasia LP 1-0, Instituto 2-1, Ferro 3-0, Aldosivi 3-1, Patronato 1-0, Desamparados 2-1, Def. y Justicia 3-2, Atlanta 2-0, Gimnasia J 2-0, Ind. Rivadavia 1-0, Dep. Merlo 1-0, Huracán 3-0 y At. Tucumán 2-0), 5 empates (Guillermo Brown 2-2, Alm. Brown 0-0, Quilmes 0-0, Boca Unidos 2-2 y River 0-0) y 1 sola derrota por 3-1 ante Chacarita.

Aquella campaña convirtió al Gigante en una auténtica fortaleza en la que el equipo, en un gran tramo del torneo se hizo prácticamente imbatible, ya que en un lapso de 12 partidos como local, entre las fechas 12ª y 34ª logró 34 puntos sobre 36, ya que triunfó en 11 cotejos y solamente repartió puntos contra Boca Unidos. Una serie con números brillantes.

Aunque lo cierto es que más allá de las expectativas que se crearon, no pudo coronar todos esos números con el ansiado ascenso porque en el tramo final empató en su casa ante River, cayó con Chacarita y no le pudo ganar a San Martín de San Juan en la promoción. No pudo mantener el ritmo en el tramo de definición.

Poca firmeza

Ahora los números de Russo en Arroyito son débiles. Logró 8 puntos sobre 18 (el 44 por ciento) producto de 2 triunfos (Nueva Chicago 2-0 y At. Tucumán 3-1), 2 empates (Huracán 0-0 e Ind. Rivadavia 2-2) y 2 derrotas contra los recién ascendidos (Sarmiento 0-1 y Douglas Haig 1-3).

Vale destacar que el actual entrenador auriazul tiene como aliado el tiempo. A Central todavía le restan disputar 81 puntos en el torneo (39 de ellos en el Gigante). Además, vale recordar que aquella gran racha como local que exhibió Pizzi comenzó con un 3 a 0 ante Ferro, casualmente el próximo rival de Central, el 28/10/11 con goles de Medina, Castillejos y Carrizo.

¿Será una plataforma de relanzamiento para este ciclo? Eso es lo que ambiciona esta versión canalla. Es lo que debe recuperar para enterrar dudas y levantar cabeza.

Se llevan puntos

En líneas generales, el Gigante fue perdiendo la intensidad de sus fuerzas en las últimas tres temporadas. Las estadísticas resaltan esta inevitable cuestión y pone en evidencia una realidad que preocupa. En estos años de estadía canalla en la B Nacional, 29 equipos visitaron el estadio de Arroyito y 17 de esos conjuntos, es decir nada menos que el 59 %, se llevaron al menos un empate o un triunfo de su excursión por Rosario. Todo un síntoma de la pendiente auriazul.

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