Pánico por una alerta de tsunami en el Indico

Se registró un fuerte sismo en Indonesia

BANGKOK (DPA).- Ayer, a las 15.38, temblaron las paredes en Sumatra. En ese momento, miles de personas comenzaron a evacuar, con un recuerdo latente: el devastador tsunami de la Navidad de 2004, que dejó 170.000 muertos en la isla. Sin embargo, a pesar de dos fuertes terremotos y una alerta de tsunami que mantuvo al país en vilo por algunas horas, el fenómeno no dejó víctimas ni daños de magnitud.

Los dos sismos, que golpearon principalmente a la ciudad de Banda Aceh, al norte de Indonesia, tuvieron una magnitud de 8,6 y 8,1 grados en la escala de Richter, respectivamente. Ambos provocaron un fuerte oleaje, por lo que el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico lanzó una advertencia para toda la cuenca del océano Indico, que levantó horas más tarde.

El temor al maremoto también alcanzó a otros países de la región, como Tailandia, la India y Sri Lanka.

El geofísico Bruce Pressgrave, del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), explicó que ayer el suelo marino se movió de forma horizontal, a diferencia del tsunami de 2004. Por eso, dijo a la cadena británica BBC, el peligro de tsunami era menor.

"Sigo traumatizada por la tragedia de 2004", dijo ayer por la tarde Mariam, que huyó junto a sus vecinos del centro de Banda Aceh hacia Matai'i, en las partes más altas de la ciudad. "Sólo regresaré cuando esté segura de que pasó el peligro."

Marhamah, otra vecina de la ciudad, contó que tras el primer sismo no dejó su casa. Pero dos horas después llegó la fuerte réplica. "Ahí corrimos lo más rápido que pudimos", relató. "Afuera la gente lloraba, un par de hombres fueron a la mezquita y rezaban."

Cada cimbronazo de los terremotos trajo a la memoria aquel diciembre. Antes de esa tragedia, todo era distinto. Sólo unos pocos sabían qué era un tsunami y no había un sistema de alerta.

"Muchas personas se pudieron informar bien y reaccionaron inmediatamente a la alerta de tsunami", destacó ayer Erhard Bauer, director de la delegación de la Cruz Roja alemana en Indonesia.

Anoche, algunos puntos de la ciudad seguían a oscuras. Mientras numerosos habitantes permanecían en las afueras de la ciudad y se preparaban para dormir al aire libre, otros se tranquilizaron rápidamente. Esta vez, el terremoto significó sólo un susto..

Comentá la nota