Mientras esperan el pico turístico, en hoteles, hosterías y casas alquiladas cuesta conseguir gas envasado.
En HG Gas, por ejemplo, una de las distribuidoras más importantes de Punilla con asiento en Cosquín, estuvieron todo el lunes sin una garrafa para comercializar. “Lo que nos han mandado nos alcanza para un solo día, pero tenemos muchos pedidos por el frío”, apuntó ayer un encargado.
Unos 34 km más al norte, en La Cumbre, la realidad se replica. “Es un problema. Ha sido todo el invierno muy complicado con el tema de las garrafas y, en algunos casos, dificulta a los que viven de la hotelería”, dijo a este diario Darío Durban, secretario de Turismo de esa localidad de Punilla.
Siguiendo por la ruta 38, en Capilla del Monte, la escasez del gas envasado tuvo su nivel más caliente el mes pasado, cuando los distribuidores de la zona llegaron a reunirse para explicarles a los clientes que no tenían garrafas y que no era un problema de ellos, sino de los mayoristas que no les entregaban.
“Hoy (por ayer), de un pedido de 100 tubos de 45 kilos, recibí 20; y de otro de 100 garrafas, me mandaron sólo 10. Con eso no hago nada”. El lamento pertenece a Andrea, la encargada de la distribuidora Guarino, de la ciudad al pie del Uritorco.
Hacia el sur. En el valle de Calamuchita, los hoteleros consultados coinciden en que todos los inviernos han faltado garrafas, pero no en la dimensión de este año. “Nadie piensa en los hoteleros pequeños, los que no tenemos ‘Zeppelin’ (a granel) o gas natural y dependemos de tubos y garrafas”, explicó ayer un operador de Santa Rosa que pidió no ser identificado. “Para las habitaciones compré tres caloventores y les pido a los clientes que los usen sólo lo necesario, pero en la cocina no tengo alternativa”, agregó.
Para Carina Torres, directora de Turismo de esa localidad, el pico de escasez fue en junio. “Ahora, estamos bien, se han dado sólo casos puntuales y esperamos que se normalice”, destacó al tiempo que calculó que el pico de turistas será el fin de semana que viene.
Gas natural: restricciones a industrias por “ola polar”
Como ya los mismos ejecutivos habían anticipado, volvieron las restricciones de gas natural a las grandes empresas del sector industrial. “Todos los años pasa lo mismo, evidentemente hay problemas que se deben solucionar y no tapar”, dijo Emilio Etchegorry, presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba. Las industrias más afectadas son las que tienen al gas natural como un insumo central, como las cementeras y las elaboradoras de alimentos. Precisamente esos sectores son los que tienen mejores perspectivas de crecimiento para la segunda mitad del año.
No obstante ello, después de los cortes de 2007 y 2008, las empresas más grandes adecuaron sus procesos a combustibles alternativos, como el gasoil, el fueloil y el coque.
Dame fuego
Arde. El envase que más cuesta conseguir es la garrafa de 10 kg.
Teoría. Según el Enargas, se debería vender –sin delivery– a $ 16. Sin embargo, los distribuidores dicen que los precios mayoristas subieron y deben trasladarlos al usuario.
Lo que sea. Al público, la brecha de precios es amplísima: entre $ 25 y $ 45.
No sobra. Un 40% de los hogares cordobeses no tiene gas natural para calefaccionar, cocinar ni bañarse.
Para colmo. La “ola polar” seguirá hasta el finde.
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