El Ejecutivo reiteró que es una posibilidad ante la “inviabilidad” de la estatal. Desde el Surbac dijeron que no se opondrían a una privatización si se garantizan los derechos laborales de sus trabajadores. Además quieren tener control dentro de la empresa que venga.
Desde el gremio del Surrbac, en cambio, su secretario general Mauricio Saillen negó que las situación sea tan crítica y dijo si fuera así “la empresa hubiese desaparecido hace mucho tiempo”. Ahora, mientras rige la conciliación obligatoria que obligó a restituir a los 195 trabajadores eventuales que habían sido cesanteados por la empresa Guía Laboral, la discusión se centra en el futuro de la empresa estatal. Ayer, el viceintendente Marcelo Cossar volvió a reiterar la voluntad del Ejecutivo de cumplir lo que fue una propuesta de campaña de Ramón Mestre, privatizar (podría ser parcialmente) el servicio de recolección. “Ya se analizará la mejor alternativa, nosotros hablamos de dividir la ciudad en dos y que sean dos empresas las que presten el servicio, podría ser una privada y la estatal. De todas maneras, acá lo importante es que los trabajadores estén tranquilos porque bajo ningún punto de vista peligra su fuente laboral”, dijo Cossar. Ahora bien, la concreción de esa propuesta no va en la misma sintonía de la política nacional que el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner viene llevando adelante, y con el cual el intendente Ramón Mestre dijo quiere mantener una buena relación y al que ya le pidió ayuda financiera. Por lo que ése será inevitablemente un punto a tener en cuenta en caso de que el Ejecutivo Municipal decida iniciar un proceso de privatización. Por su parte, Saillen coincidió con Cossar en que “los trabajadores van a quedar adentro de esta o la empresa que venga y ahí si, si nos tendremos que enfrentar lo haremos”. Luego de pedir a los funcionarios municipales que “dejen de mentir” y aclaren cuál es el destino que le quieren dar a Crese, el secretario general aclaró que, si se respetan los derechos de los trabajadores y se dan las garantías necesarias, no se opondrán a la privatización. Pero aseguró que querrán tener “control” dentro de esa firma. “Si la quieren privatizar, que lo digan. Nosotros queremos saber cómo sucederá. Además, nosotros queremos un control dentro de la privada, porque van a ser con el capital de esta empresa también”, dijo Saillen antes las cámaras de Canal 10. Por su parte, el flamante presidente de la Crese, Alberto Castagno, al referirse a la búsqueda de una solución definitiva al problema, dijo que la empresa “es una Sociedad del Estado desde el punto de vista jurídico, pero desde lo operativo y funcional es del personal”. Y volvió a responsabilizar a la gestión del ex intendente Daniel Giacomino por el rojo en que se encuentran los números de la estatal: “Se dejaron de pagar facturas de agosto a noviembre y los primeros días de diciembre”.
Sobre los 195 trabajadores que fueron cesanteados por la empresa Guía Laboral debido a una deuda que el municipio mantenía con la firma, el viceintendente reiteró que “el directorio de la Crese había decidido rescindir el contrato civil que mantenía y que fue arreglado por la anterior gestión supuestamente para tareas específicas y eventuales”. Y si bien, esos empleados deberán ser restituidos (ver aparte) a instancias de la conciliación obligatoria, Cossar no aseguró su futuro después de que concluya la resolución ministerial. En cambio, desde el Surrbac descuentan que esos trabajadores seguirán ligados a Crese.
Mauricio Saillen: “A quién le quieren hacer creer que a esa gente que pusieron a levantar la basura el sábado pasado no le pagaron. Que no sea tan caradura Cossar y que diga cuánto plata le dieron”.
Marcelo Cossar: “Hemos sido rehenes de un abuso de los derechos, se hizo un daño irreparable a la ciudad. Vivimos una extorsión que nunca más debería repetirse. Les recuerdo que municipio priorizó el pago a los empleados de la Crese por el de los municipales”.





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