El riesgo país volvió a alcanzar un récord; la Bolsa de Madrid fue la que más cayó ayer: 2,15%
MADRID.- España sufrió ayer su propio "lunes negro", con un nuevo récord histórico del riesgo país y la mayor caída bursátil de Europa, que dejaron ayer a su economía en la primera posición de la línea de fuego de la crisis del bloque.
Pero las consecuencias no se agotaron en el temor a los ataques especulativos. Cuando faltan seis días para las elecciones presidenciales, los últimos coletazos de la crisis del euro también agitaron las agendas de los dos principales candidatos a suceder a José Luis Rodríguez Zapatero en el Palacio de la Moncloa, hasta ahora desbordadas por las urgencias del desempleo.
Tanto el postulante oficialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, como el candidato del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, destacaron la "dureza" y gravedad de la actual crisis en España y en Europa, que ayer devolvió desde muy temprano a este país al centro del escenario de la crisis financiera continental.
En las dos primeras horas de la ronda bursátil ya se había comenzado a percibir el desconcierto entre los operadores, que no esperaban el descenso del índice de la bolsa madrileña tras el recambio de autoridades en Italia y Grecia.
Pero la caída, que finalmente fue del 2,15%, no fue la única señal de que el supuesto shock de confianza externo sería inútil para la economía española, cuya anemia había resultado distorsionada en los últimas semanas por los artificios del proselitismo.
Ayer, el delicado estado del sistema financiero se hizo sentir especialmente en el alza sin freno del riesgo país. El índice que define la diferencia que paga el bono español a 10 años en relación con el alemán de referencia alcanzó los 432 puntos básicos, por lo que superó su récord alcanzado en 1995, cuando aún regía la peseta como moneda.
Así, con esta nueva marca, la prima de riesgo se elevó 32 puntos por encima de la barrera de 400 puntos, señalada con frecuencia por los analistas locales como decisiva para determinar la necesidad de España de acudir a un rescate financiero externo.
Si bien los especialistas desestimaron ayer la posibilidad -al menos en lo inmediato- de un salvataje de esa naturaleza, las malas noticias sobre la deuda soberana de España no dejaban de sucederse.
La rentabilidad de los bonos locales, otro indicador clave para establecer el nivel de "contagio" de la crisis europea, volvió a superar levemente el 6%.
A pesar de que no logró trepar hasta el récord de 6,31% conseguido en julio pasado, y de que se mantuvo alejado del techo del 7%, límite del rescate, este inesperado ascenso preocupó notablemente a los mercados.
Los operadores y analistas temen que un interés tan elevado pueda mantenerse hasta el fin de semana, ya que el Estado español tiene previsto iniciar en los próximos días una subasta de bonos que, así, les haría pagar a las arcas públicas el interés más elevado de los últimos 14 años.
En el contexto de la jornada adversa de los mercados, Pérez Rubalcaba, candidato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), reconoció que la situación "es muy difícil y muy dura" para España, aunque, por otra parte, también destacó que el escenario está "lejos, muy lejos" del que les tocó vivir a las economías rescatadas de Irlanda, Grecia y Portugal.
Sin embargo, en un acto de campaña, también se permitió criticar el corte tecnócrata de los nuevos gobiernos de Grecia e Italia. "Son soluciones que espero que sean temporales", destacó Pérez Rubalcaba, y así buscó acentuar su estrategia de mostrarse a sí mismo como la opción contraria a la política de austeridad radical defendida por su contrincante "popular".
Tono mesurado
Por su parte, Rajoy se esforzó, una vez más, por exhibir un tono mesurado. Tras reconocer en una charla informal con periodistas locales que Rodríguez Zapatero lo mantiene informado sobre los detalles de la marcha de la economía, el líder del PP dejó entrever que ya se ocupa de buscar soluciones a la crisis en el nivel continental.
Si bien reconoció que no tuvo contacto directo con Angela Merkel y Nicolas Sarkozy últimamente, afirmó que les hizo llegar su posición contraria al proyecto de "Europa de dos velocidades", donde sólo unos pocos países de la unión tendrían derecho a emitir bonos de deuda..




Comentá la nota