La oposición le advirtió al gobernante Frente Amplio (FA) que podría haber una consulta popular si el Parlamento uruguayo deroga la Ley de Caducidad. El oficialismo se está apurando a dejar sin vigencia la norma que impide el juzgamiento a los represores de la última dictadura uruguaya para evitar una sanción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La Ley de Caducidad fue creada en 1986 e impide juzgar a los policías y los militares que cometieron crímenes durante la última dictadura uruguaya (1973-1985). El martes pasado el Frente Amplio inició los trámites parlamentarios para aprobar una norma “interpretativa” de la Ley de Caducidad. “La idea no es anular la ley. Es declararla inexistente e inaplicable por los tribunales. Se trata de un proyecto, apoyado unánimemente por el Frente Amplio, y que se basa en una sentencia de la Suprema Corte que señala que la Ley de Caducidad es inconstitucional”, explicó la semana pasada la diputada Daniela Payssé, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso uruguayo.
Por su parte, el abogado y senador suplente Oscar López Goldaracena festejó anteayer: “La lucha contra la impunidad está llegando a su fin”. El jurista explicó: “Todas las causas archivadas deberán ser abiertas y se podrán presentar nuevas, por tratarse de crímenes imprescriptibles. La Ley de Caducidad pasará a ser letra muerta”.
Según publicó el diario uruguayo La República, la idea de FA es que entre el 5 y el 6 de octubre, la Cámara de Diputados apruebe el proyecto de ley y que pase al Senado. El oficialismo intenta evitar que la Corte Interamericana sancione a Uruguay por la vigencia de esa norma, cuando el próximo lunes 4 trate la denuncia presentada por Macarena Gelman contra el Estado uruguayo por denegación de justicia en el caso de la desaparición de su madre, María Claudia García.
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