Se llevó a cabo durante el fin de semana en la Plaza Rocha, organizada por alumnos de la Universidad Nacional de Mar del Plata en conjunto con los centros culturales América Libre, La Harinera, La Rada, el Séptimo Fuego y Smata
El fin de semana largo por el feriado del 12 de octubre estuvo colmado de actividades recreativas y culturales de distinta índole. Una de las más novedosas iniciativas que se realizaron en la ciudad fue la primera edición de la Flia (Feria del Libro Independiente y Autónoma) en la Plaza Rocha, durante los días viernes 8, sábado 9 y domingo 10 de octubre.
Esta Feria es un espacio que busca generar un lugar alternativo de encuentro entre la gente que impulsa y produce otra forma de hacer, vivir, consumir y generar cultura. La Feria se viene realizando desde hace algunos años en distintos lugares del país como Chaco, Buenos Aires, Rosario, La Plata, Neuquén, incluso también en Chile.
Según expresaron Juan Cruz Zaricelo, Agustina Catalano y Melina Antoniucci -tres jóvenes estudiantes que forman parte de la Asamblea que estuvo a cargo de la organización- si bien “Mar del Plata no está acostumbrada a estos movimientos y a toda esta movida independiente, el resultado fue bueno” y las devoluciones que tuvieron por parte de la gente fueron muy positivas.
De acuerdo a los organizadores, la dificultad que tienen estas iniciativas “contraculturales” tiene que ver con la recepción heterogénea de la gente. “Es complejo intentar lanzar este tipo de iniciativas, más que nada por que vas en contra de las editoriales, del circuito comercial donde se maneja el libro o el capital intelectual”, señalaron.
El objetivo central de la Feria del Libro Independiente y Autónoma es la difusión de otro tipo de cultura, que no es la que se consigue en los lugares usuales de la ciudad. A nivel nacional, esta Feria representa un espacio para que los escritores independientes puedan exponer sus obras y venderlas y, de ese modo, romper con el prejuicio que existe sobre los escritores independientes. Además, la idea de reunirse para intercambiar experiencias artísticas es un elemento esencial en la formación de redes culturales alternativas.
La Feria, de acuerdo a los organizadores, cumplió con el objetivo inicial planteado y ayer por la tarde - mientras se cerraban las actividades en la plaza y en el Centro Cultural América Libre - la Asamblea convocaba a una reunión para evaluar el resultado de las actividades y proyectar el futuro de una iniciativa que intenta “conocer y sociabilizar el potencial artístico alternativo e independiente de la ciudad”.
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