La Plata: le practicaron el aborto a la prostituta embarazada tras una violación

La Plata: le practicaron el aborto a la prostituta embarazada tras una violación
Según confirmó Claudio Ortiz, director provincial de hospitales, la operación se llevó a cabo en el hospital bonaerense San Martín. La mujer fue abusada sexualmente y el caso desató la polémica porque los médicos se habían negado alegando objeción de conciencia. La Corte exhortó a no judicializar los abortos no punibles.
La trabajadora sexual que quedó embarazada producto de una violación y no había podido realizarse un aborto porque los médicos alegaron objeción de consciencia, finalmente fue sometida a la intervención médica en el hospital San Martín de La Plata para llevar adelante la interrupción de la gestación, tal cual lo contempla la ley.

Según confirmó Claudio Ortiz, director provincial de hospitales, mediante un comunicado de prensa del Ministerio de Salud, "esta mañana se le practicó el aborto no punible a la mujer". Además, el gobierno remarcó que los hospitales públicos deben actuar ante esos casos "más allá de que pueda haber objetores de conciencia" por parte de los médicos.

La situación había desatada la polémica en las últimas horas, cuando se conoció el caso. La mujer había quedado embarazada tras sufrir una violación pero en el hospital todos los profesionales que integran el departamento de ginecología alegaron objeción de consciencia.

Por ello, la administración de Daniel Scioli remarcó que "cualquier establecimiento al que se recurra para la práctica de un aborto no punible deberá en cualquier caso garantizar su realización".

"La objeción de conciencia es siempre individual y no podrá ser institucional", subrayó el comunicado del Ministerio.

El hecho fue denunciado por la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), y se encuadra en lo que califican de “situación preocupante” debido a que, consideran, el protocolo implementado por el Ministerio de Salud bonaerense no se aplica en todos los hospitales de igual modo.

Tras comprobar que efectivamente la mujer estaba embarazada, la mujer realizó la declaración jurada que la Ley exige para las interrupciones no punibles de embarazo y concurrió al servicio de Ginecología del Policlínico San Martín, donde, según la denuncia de AMMAR, sus profesionales plantearon una objeción de conciencia basada en que se trata de una trabajadora sexual.

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