El mercado viene aterrizando desde precios relativamente altos -llegó a rondar 1,40 por litro en el granel de los escurridos- amoldándose a valores más acordes a la realidad del mercado -entre 0,90 y 1,00 por litro se movía esta semana- que sigue con los grandes fraccionadores reticentes con bodegas abastecidas. El mosto sulfitado se mueve entre 0,95 y 1,00 peso y los grandes protagonistas, los tintos medios, rondan los 2 pesos.
De todas maneras, a pesar de los recientes reclamos de algunas entidades de productores del Este mendocino y de San Juan (pidieron créditos para retención y postergación de los compromisos financieros), no habrá medidas de intervención directa por parte de los gobiernos -del tipo operativos de compra de vino, por ejemplo- sino incentivos a las exportaciones de mosto y los graneles, aportando auxilio financiero. Ambas medidas intentan preservar el equilibrio de existencias y salidas futuras, previniendo un escenario de una posible buena cosecha 2011, que podría sumar volumen en contraste con la caída de los despachos 2010. De allí la atención a las exportaciones a granel y al mosto como regulador natural del mercado. Sacar del total de la futura elaboración entre el 25 al 30% a mostos, es una buena herramienta para aliviar la presión de las existencias. Y promover exportaciones a granel a los mercados tradicionales implicará volver a ecuaciones de equilibrio. Pero también juegan un papel importante las expectativas. En este sentido se prevé que para el año que viene haya una importante recomposición de stock en los tintos. Hay fraccionadoras -de las grandes- que no van a querer repetir las experiencias de quedarse sin tintos, o sea que esa absorción de una parte de la elaboración, va ayudar también en los equilibrios.
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