El intendente Bruera sigue en el ojo de la tormenta por la norma que habilita la construcción de torres en el centro platense. La Facultad de Arquitectura volvió a mostrarse en contra del proyecto aprobado en abril y el centro de ingenieros de la provincia dice que se trata de un "agrupamiento de medidas desarticuladas".
Es que el rechazo de varios sectores a una norma que como ya explicó este medio en varias oportunidades es juzgada como un negocio inmobiliario para el entorno del intendente, se repitió esta semana tras el veto que Bruera hizo a algunos artículos del Código.
El Consejo Directivo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata, cuyo decano ahora es el presidente saliente de dicha Casa, Gustavo Azpiazu aprobó por unanimidad y con la presencia de todos los claustros un dictamen desfavorable para el proyecto que logró aprobar el bruerismo.
“La Facultad de Arquitectura y Urbanismo que ha formado parte desde 1996 – por Ordenanza Municipal – del Consejo de Ordenamiento Urbano y Territorial C.O.U.T., organismo asesor del Área de Ordenamiento Urbano de la Municipalidad de La Plata, manifiesta que, no comparte, los mecanismos y procedimientos que se han llevado a cabo para la aprobación de la modificación de la Ordenanza 9231 y modificatorias (Código de Ordenamiento Urbano y Territorial) aprobado recientemente por el Concejo Deliberante, el mes de abril de 2010”, dice el dictamen.
“Tal postura, se sustenta en que esta Casa de Estudios, por su ingerencia específica y su historia en los procesos de construcción y transformación en la historia de la ciudad y su territorio, no ha sido informada o consultada orgánicamente como corresponde a una verdadera participación democrática y tampoco ha surgido de una evaluación crítica y profunda de la Ordenanza modificada”, continúa el texto y finaliza diciendo que la Facultad “se encuentra abierta para acercar a la municipalidad y la comunidad, las herramientas y el conocimiento específico que aporten a la construcción colectiva”.
En tanto que un informe del Centro de Ingenieros de la provincia de Buenos Aires al que pudo acceder La Política Online, señala que la norma de Bruera “es un código que no responde a ningún plan urbano ni vial sino más bien a un agrupamiento de medidas desarticuladas”.
“Se modifica un código cuando no se han discutido cuestiones locales y regionales fundamentales para el crecimiento de la ciudad, que van mas allá de la altura final de los edificios, como lo son el destino del Bosque, el Puerto, el aeropuerto, las zonas rurales, las vías de comunicación, las inundaciones y una variada lista de ítems cuya finalidad desconocemos”, continúa el escrito.
“Solicitamos se discuta la normativa aprobada en un ámbito de mayor participación y debate, con la participación de los sectores académicos e institucionales de la ciudad”, finaliza el informe de los ingenieros.
Quien acercó estos informes fue la concejal del alakismo, Teresa Urriza, que señaló a este medio que “no tenemos derecho a resignarnos ante el atropello sobre los destinos de nuestra ciudad”.
“El veto del intendente es aún peor dijeron que habían estudiado el Código artículo por artículo durante un año y medio, pero Bruera escribió tres páginas de veto”, indicó Urriza.

Comentá la nota