El restobar de Tolosa que en las últimas semanas quedó en el centro del enojo vecinal por organizar "fiestas interminables" será custodiado para que no sea sede de celebraciones de ese tipo en Año Nuevo
El lunes pasado, un grupo de vecinos se movilizó para reclamar que se le pusiera coto a las actividades "cada vez más ruidosas y masivas" que tienen lugar en el bar inaugurado algunos meses atrás. "Arrancaron con algunos recitales de vez en cuando, después con fiestas, en las últimas semanas empezaron a sacar los parlantes afuera y ahora tienen eventos infantiles a la tarde, de egresados a la noche, y disc-jockeys todos los viernes, sábados y vísperas de feriado a la madrugada" se precisó en esa oportunidad: "el 24 a la noche hubo vidrios rotos, mugre, borrachos que usaron las casas como baño... fue la gota que colmó el vaso".
En este contexto, -sigue dicendo la crónica del tradicional matutino platense-, desde el municipio se adelantó que el próximo fin de semana "se asignará a personal de Control Urbano la tarea de fiscalizar el lugar para garantizar a los vecinos que el restobar funcione de acuerdo con los términos de su habilitación, que sólo avalan actividades gastronómicas". Ignacio Martínez, titular de la dependencia con sede en 20 y 50 que ayer se reunió con vecinos de la zona, señaló que "el local fue clausurado en Nochebuena, pero no hubo desalojo debido a la cantidad de público que se hallaba presente. Los dueños ya fueron notificados y el expediente labrado sigue su trámite en la Justicia de Faltas".
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