Desde su puesta en marcha, las instalaciones de ABSA donde se tratan efluentes cloacales con destino a la ría no cumplieron con su función. La prestataria afirma que se hicieron las adecuaciones necesarias.
Para esto, la comuna realizará mediciones periódicas en torno a la planta donde se tratan efluentes cloacales que luego son volcados a la ría.
"No corresponde, desde el punto de vista técnico, sacar una conclusión a partir de mediciones aisladas. Tenemos datos de los últimos cuatro años que son irrefutables sobre el mal funcionamiento de la planta. Cualquier lectura a futuro merece que hagamos también un seguimiento en el tiempo", explicó ayer a este diario el subsecretario de Gestión Ambiental, Sebastián Serra.
El funcionario dejó en claro que "técnicamente" no se puede tener una conclusión valedera a partir de una muestra tomada de manera discontinua.
"Tenemos cerca de 70 mediciones desde 2009 a la fecha que no dejan dudas sobre cómo funciona la planta. Ahora, si esporádicamente un resultado aparece como favorable, para nosotros no significa nada", enfatizó.
El comentario se relaciona con las declaraciones realizadas a este diario el pasado lunes por el gerente de Operaciones de Aguas Bonaerenses SA, Luis Volpi, quien aseguró que la prestataria había realizado mejoras que permitieron que los parámetros se encuentren dentro de los exigido. De acuerdo con una planilla de medición entregada por ABSA a este diario, con muestras tomadas el 22 de noviembre último, la presencia de coliformes se ubicó en 1.210 NMP cada 100 ml, cuando la reglamentación establece un límite de 5.000. Las fecales, por otra parte, sumaron 100 NMP cada 100 ml, cuando el máximo admitido es de 2.000.
"Insisto: no puede decirse que la planta funciona mejor. Para eso es necesario un monitoreo en el tiempo que nos permita concluir si esas mejoras han sido exitosas; si ayudaron a mejorar la eficiencia del tratamiento pero no resolvieron el problema de fondo; o si no han resuelto nada", sintetizó Serra.
Reclamo vecinal. Por otro lado, residentes de calle Fortineros al 800 se comunicaron con "La Nueva Provincia" , preocupados por las obras de cloacas que se llevan adelante en el barrio, al advertir que la cañería principal que corre por esa arteria se ubica por encima de la de salida de los domicilios particulares.
"Estamos ante una situación delicada que merece que alguien la analice técnicamente. No queremos que la empresa conecte nuestra instalación domiciliaria en estas condiciones, porque obviamente no funcionará de manera correcta", señaló Fernando Lascano, vecino del sector.
Otros aseguraron que la dureza del terreno hizo que la empresa encargada de los trabajos no profundizara demasiado la zanja, con lo cual el colector habría quedado más elevado de lo que corresponde.
El secretario de Obras y Servicios Públicos, Rubén Valerio, se comprometió a tomar contacto con los inspectores de la obra, a fin de constatar si se está respetando el proyecto original, al tiempo de aclarar que la conexión de la cañería principal con las viviendas compete a la prestataria ABSA.
"La contratista hace el tendido de la red, pero deja todo listo para que cada propietario solicite a ABSA la conexión", indicó.
Por último, desde el área comunicacional de ABSA se detalló que, efectivamente, una vez terminada la colectora, cada propietario debe presentar su pedido de conexión.
"En ese momento personal técnico de la empresa verificará cada caso. Si en particular el nivel de salida domiciliaria está por debajo de la colectora, es posible que el propietario deba realizar obras complementarias", se ejemplificó.

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