La planta depuradora aún funciona mal

Desde la Municipalidad se vino insistiendo ante ABSA y organismos provinciales por su normalización, pero los valores de los efluentes volcados al estuario siguen por encima de lo tolerado por la ley. La empresa prestataria admite un mal diseño del sistema. El Balneario Maldonado, desde hace dos temporadas, tuvo que empezar a utilizar agua de perforación para poder seguir ofreciendo su servicio.
La planta depuradora de líquidos cloacales de la Tercera Cuenca sigue aportando contaminantes al estuario local por encima de lo permitido por las normas vigentes.

Si bien a mediados del año pasado se registró una baja en la presencia de bacterias, en la última campaña realizada a fines del año pasado los valores volvieron a ser altos, similares a los históricos.

De hecho, desde que esas instalaciones se habilitaron en 2006, las mediciones arrojaron resultados que admiten sanciones y apercibimientos.

Tras haber despachado una serie de notificaciones e intimaciones a Aguas Bonaerenses SA (ABSA), empresa concesionaria del servicio; al Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS), como autoridad ambiental en la Provincia; a la Autoridad del Agua (ADA), por ser el área que debe administrar y conservar los recursos hídricos; y al OCABA, por ser el ente de control de la concesión del servicio público; la Municipalidad está haciendo un racconto de lo actuado hasta el momento para definir sus pasos futuros, ante la persistencia del negativo impacto ambiental.

El subsecretario comunal de Gestión Ambiental, Eduardo Conghos, dijo a "La Nueva Provincia" que desde el ámbito municipal seguirán monitoreando la incidencia de la planta en la salud de la ría.

"Los últimos informes determinan que no ha variado la situación. Esto quiere decir que sigue habiendo alta presencia de escherichia coli o coliformes en la ría, principalmente, producto del deficiente tratamiento que tiene la planta depuradora de la Tercera Cuenca", expresó.

Hasta ahora sólo se conocen las mediciones realizadas por la Municipalidad, que contrató a la cátedra de Microbiología General de la Universidad Nacional del Sur. Estos relevamientos comenzaron cuando el vuelco de los líquidos cloacales contaminó el curso del agua que se usaba para llenar las piletas del Balneario Maldonado, las cuales debieron permanecer inhabilitadas durante una temporada.

Si bien las piletas se completaron desde la temporada 2010-2011 con agua dulce subterránea y ya no corren riesgo los bañistas, el municipio continúa bregando por la puesta a punto de la planta, en defensa del medio ambiente de la ciudad.

Al descubrir el efecto negativo en el estuario, en 2009, desde la Municipalidad se le pidió intervención al OPDS, organismo provincial que intimó a ABSA a solucionar los problemas.

Los responsables de la empresa prestataria prometieron realizar algunas mejoraras que terminarían con los inconvenientes. El año pasado, ante requerimientos similares, ABSA volvió a prometer inversiones que, al día de hoy, y a juzgar por las últimas mediciones, no se llevaron a cabo.

ABSA intentó defender su posición afirmando que un frigorífico volcaba sus residuos a la red cloacal, pero las inspecciones municipales demostraron que el único matarife existente en dicha cuenca no estaba trabajando. No obstante, encontraron una boca de registro abierta, por lo que exhortaron justamente a la empresa a que la cierre para evitar vertidos extraños.

Pero la defensa de la concesionaria se repitió. Justamente ayer llegó a la comuna una nota de ABSA mediante la cual expresó que hay industrias que vierten los desperdicios de sus procesos a la red. Junto a esa denuncia, se acompañó un nuevo plan de inversiones.

Hora de soluciones. El subsecretario Conghos opinó que ya ha transcurrido el tiempo lógico para que la planta entre en régimen y cumpla adecuadamente con su función.

"Esta es una obligación de resultado. La planta fue construida y es operada para tratar los líquidos y volcarlos a la ría, dentro de los parámetros legales. Ante las falencias de la planta, hoy llegó el momento de realizar una síntesis de la problemática para ver dónde estamos parados y definir los pasos a futuro", expresó.

Conghos comentó que el tema está en la agenda del intendente Gustavo Bevilacqua, quien le comunicó su preocupación al ministro de Infraestructura de la provincia, Alejandro Arlía, en su última visita a la ciudad.

No cierra. Entre las posibilidades se descarta la clausura de la planta, porque eso implicaría volcar los líquidos cloacales sin el tratamiento que, aunque insuficiente, se realiza en la actualidad.

Problema reiterado. "Desde lo técnico, uno tiene que advertir que ésta es una problemática que se viene reiterando, que no está encaminada en solución y que difícilmente uno la pueda solucionar desde este área, más allá de intentarlo o de exigir a las autoridades competentes que la solucionen. De ahí en más restan decisiones que exceden a lo técnico", expresó el subsecretario de Gestión Ambiental, Eduardo Conghos.

Obligaciones

Según la concesión, ABSA debe presentar a la Provincia y a la Municipalidad un informe con los resultados de los monitoreos realizados para certificar que vierte a la ría líquidos acordes a las normas medioambientales vigentes. Desde la comuna se indicó que no se recibieron estudios de este tipo.

Si la firma a cargo registra problemas en las operaciones, debería informarlos detalladamente con la justificación técnica correspondiente, indicando las medidas correctivas adoptadas y las previsiones a implementar para evitar que se repitan.

El Comité Técnico Ejecutivo (CTE) de la Municipalidad informó que es habitual que se superen los valores permitidos por la legislación provincial, según los análisis realizados entre septiembre de 2009 y diciembre de 2011. De hecho, se detectaron bacterias coliformes fecales y microorganismos patógenos de potencial peligro para la salud humana.

Pese a que la planta no ha alcanzado un nivel ni remotamente cercano a su capacidad de diseño, manteniendo un impacto negativo permanente sobre un área utilizada para la recreación, desde la comuna se hicieron recurrentes e infructuosos reclamos, pues la situación no ha variado.

De todas maneras, Conghos expresó que la voluntad del municipio para defender el medio ambiente local es inclaudicable y que continuarán con las gestiones para que la situación se regularice.

¿Razones o excusas?

A fines del año pasado, el titular de ABSA, Guillermo Scarcella, aseguró que la compañía "ya tiene en claro" cuál es el problema de la planta.

"El inconveniente es que llegan niveles de carga inadecuados y con residuos más pesados de los que puede procesar", resumió.

Luis Volpi, gerente de Ingeniería, Operaciones y Calidad de ABSA, indicó que parte de esa situación es consecuencia de los "vuelcos clandestinos" que aumentan la carga orgánica.

En una nueva etapa de "reconstrucción", este año se instalará un separador de lodos --"si nos alcanza el presupuesto", según aclaró-- para no tener que recurrir al uso de camiones que retiren los mismos.

Volpi se excusó de dar una fecha tentativa en que la planta podría estar operando con mejor eficiencia y reconoció que las tareas necesarias son consecuencia de un mal diseño.

"Nos faltó establecer una proyección certera de la carga que recibiría, por eso tenemos tantos inconvenientes. Pero no tenemos dudas de que podremos readecuar su funcionamiento", indicó.

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