“Que no se hable no significa que no se está avanzando”, dijo a LA VERDAD, el secretario General del Gobierno Local, Javier Gabrielli al ser consultado sobre el estado del proyecto de traslado de la terminal de ómnibus y la construcción de un edificio como parte de un emprendimiento privado que ya fue presentado en Junín hace diez meses.
Objeciones, marchas y contramarchas
“Siguiendo con los carriles del proceso administrativo –detalló Gabrielli- los directivos de la empresa comenzaron a presentar la documentación con planos de la futura terminal, proyectos de construcción del edificio en el predio actual de la Terminal en Winter y Rivadavia, planteándose las objeciones correspondientes, mientras que se están tramitando los permisos correspondientes a las áreas respectivas del Estado nacional y provincial para realizar las bajadas correspondientes al acceso a la terminal desde las rutas nacional 7, provincial 65 y avenida de Circunvalación”.
“Estamos dentro del proceso administrativo que tiene que ver con ajustar los encuadres y pedir las autorizaciones correspondientes. También la empresa debe presentar informes de impacto ambiental y factibilidades”, señaló el funcionario quien negó que existieran plazos preestablecidos.
“Ellos (la empresa Edelweiss) presentaron un proyecto y nosotros, desde el municipio, debemos ir pidiendo determinada cantidad de documentación, corregir la información recibida, pedido de nuevos requisitos en base a las necesidades que nosotros vemos que debería tener la futura construcción, encuadrarlo dentro del régimen legal y una vez que se complete todo eso, se hace un llamado a licitación”, explicó.
Cuando se le preguntó sobre si el Concejo Deliberante tiene alguna injerencia en el proceso administrativo y licitatorio, Gabrielli respondió que “vamos a pedir todas las autorizaciones necesarias, dentro del marco legal e inclusive estamos solicitando a distintos organismos provinciales que tienen antecedentes sobre este tema, toda la asistencia que ellos nos puedan dar y las objeciones que se pueden encontrar al proyectar para que se vayan solucionando”.
Tres etapas
La Terminal proyectada toma una parte del actual complejo deportivo municipal “General San Martín”. Esto genera que todo el proyecto inicial conste de tres etapas: revalorización del complejo municipal y construcción de una nueva pista de atletismo, construcción de la terminal y posteriormente del edificio en el predio de calle Winter entre Rivadavia y Belgrano.
Mejorar el tránsito
“De esta manera sacaríamos la Terminal del interior de la ciudad, como sucede en otros lugares del país, ubicando las mismas fuera del casco urbano, para mejorar el tránsito y aumentar la cantidad de empresas que ingresan”, detalló.
Para Gabrielli, precisamente este traslado significará para el municipio juninense “una mejora de los servicios y del aspecto urbano, sacar los micros de gran porte del casco urbano que genera mucho inconveniente. En este momento, Junín cuenta con 180 servicios diarios de micros de larga distancia con todo el perjuicio que se genera al tránsito, que ya tiene otros problemas”.
“Pensamos –añadió- que esto ayudará a mejorar la circulación además de que significa avanzar en la puesta en valor de otros sectores de la ciudad como la zona del complejo, mejorar el mismo y su pista para que reúna las condiciones necesarias. Esto lo tiene que hacer la empresa. La Municipalidad no pone en esto un peso”, destacó el secretario General del municipio.
Costo de 18 millones de pesos
El 1 de julio de 2011, los responsables de la empresa Edelweiss, autora del diseño de la nueva terminal de colectivos, brindaron un informe detallado de la estructura que será construida en una parte del predio que en la actualidad ocupa el Complejo Dportivo “General San Martín”. Según se dijo en ese momento, el plazo de ejecución será de un año y la erogación total del emprendimiento rondará los dieciocho millones de pesos.
El arquitecto Ernesto Portalet dijo en esa oportunidad que “apuntamos a que Junín tenga la primera terminal ecológica e inteligente de la República Argentina, que sea un icono de la ciudad. Cuando hicimos el primer bosquejo nos dimos cuenta que teníamos que dotarla de una personalidad distinta de lo que se encuentra en el resto del país. No podíamos pensar en hacer la terminal más grande del país porque no sería coherente, por eso nos inclinamos por esta faceta”.
Señaló que persiguiendo ese propósito se acercaron al municipio, a cambio del predio donde se emplaza la actual estación, en pleno centro de la ciudad, para levantar en esa manzana un edificio de aproximadamente doscientos departamentos.
Independientemente de quién armó el proyecto de nueva terminal, la chance de adquirir el espacio integrado por calles Belgrano, Winter, Rivadavia y avenida San Martín quedará para la firma que resulte ganadora del proceso licitatorio que debe ser convocado para cumplir con el marco legal correspondiente.
Portalet adelantó que la obra se asemeja más a la idea de lo que puede ser un aeropuerto que una terminal.
El proyecto de la futura terminal contempla: dieciséis dársenas para ómnibus, una zona de espera, un sitio de locales de venta, un sector gastronómico y estacionamiento, además de dos accesos diferenciados, uno para los ómnibus de larga distancia, que será abierto como una ramificación de la avenida de Circunvalación, y el otro para los vehículos y los micros zonales que traigan pasajeros que van a tomar micros de larga distancia.
Contará con una nave central de hormigón armado, una zona lateral para la entrada de colectivos, un circuito semicircular para los ómnibus que queden estacionados dentro de la terminal y las dieciséis dársenas en la zona central, en el interior van estar los apoyos sanitarios, la oficina de informes, los locales comerciales, los negocios gastronómicos y toda la zona de boleterías, que tendrá un doble acceso.
También se pensó en un espejo de agua, porque “con el mismo criterio ecológico que tiene, la terminal recoge el agua de lluvia y la recicla para ser utilizada para riego y como elemento no potable de utilización dentro de la terminal”, explicó el arquitecto Osvaldo Baltaian, otro de los directores de Edelweiss.
La nave central tendrá en su parte superior un techo verde, o sea vegetal, que permitirá atenuar dentro de la galería las temperaturas que se registren en las diferentes estaciones del año. Lo mismo sucederá en la parte superior de las boleterías. El techo será escalonado, de modo que cuando llueva el agua pueda caer en ese lugar. La carpintería será toda de aluminio.
Habrá un segundo sitio gastronómico en el entrepiso que le permitirá a los pasajeros tener una visión panorámica tanto de los micros que entren como de los que salgan.
En lo ambiental, hay aspectos como la recirculación de agua y la utilización de energía eólica, sistemas de purificación del aire, que será ozonificado y que incluso llegará a la zona de baños, para que el paso por ese lugar sea más ameno de lo que suele ser. A todo lo mencionado se agrega una zona wi fi y cabinas telefónicas.

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