El plan de inclusión laboral beneficiará a 4 mil jóvenes

El ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, lanzó ayer en Rosario un programa de inclusión social y laboral que alcanzará a 4 mil jóvenes rosarinos de 18 a 24 años. El plan, que se implementa desde 2008 en otras localidades del país, ofrece capacitación laboral o completar los estudios a cambio de una remuneración de entre 150 y 500 pesos mensuales. Para Tomada, el programa “apunta a proteger a los que el mercado discrimina, desde un Estado que es compañero de los ciudadanos, generando igualdad de oportunidades”.
   El convenio para implementar en Rosario el programa Jóvenes con Más y Mejor Trabajo se presentó en el salón Carrasco del Palacio de los Leones ante empresarios, funcionarios provinciales y autoridades nacionales. El intendente Miguel Lifschitz agradeció la articulación de políticas de empleo con la Nación y dijo que este plan “cubre un espacio indispensable de los jóvenes en el mundo del trabajo, ya que son los que más dificultades tienen para conseguir un empleo decente y en blanco”.

   Lifschitz pidió “focalizar” las acciones en este sector etáreo “ya que cuando se habla de violencia y adicciones se habla de la deuda social con estos jóvenes, víctimas anónimas y silenciosas de los fatídicos 90 y las políticas neoliberales que generaron tanta exclusión”.

   Justamente, el plan busca la inclusión social y laboral de los jóvenes, construir un perfil profesional, finalizar la escolaridad y realizar prácticas calificantes en ambientes de trabajo. Podrán participar jóvenes de 18 a 24 años, que no hayan completado el nivel primario o secundario y estén desempleados.

Trabajar. En Rosario el programa alcanzará a 4 mil jóvenes, pero en una primera etapa llegará sólo a la mitad. La inscripción comenzará a mediados de mes en los seis centros de distrito y estará a cargo del municipio mediante un equipo técnico de orientadores y tutores. En julio habrá una segunda entrevista de la que participarán profesionales de la Facultad de Ciencia Política de la UNR. En agosto se espera que el programa este en marcha.

   Los dos primeros meses, los jóvenes serán orientados y capacitados para un proyecto formativo. Al tercer mes pueden elegir entre completar los estudios, hacer un curso de formación profesional o prácticas calificantes en empresas —sin relación laboral— donde recibirán formación.

   Por estas prácticas de hasta 20 horas semanales en horario diurno, que no se extenderán más de seis meses, los beneficiarios tendrán una remuneración de 500 pesos (en el caso de las pymes, 150 pesos estarán a su cargo de la empresa y el resto lo aportará el Ministerio de Trabajo). Las firmas adherentes deberán designar un tutor cada 20 jóvenes. En otra instancia, las empresas pueden elegir entre los beneficiarios y contratarlos por 6 meses por una suma no remunerativa de 400 pesos.

Estudiar. Si el interés apunta a completar los estudios primarios o secundarios, los interesados recibirán 150 pesos al mes. Para el caso de cursos de capacitación en oficios la remuneración será la misma.

   Lo destacable del programa es que existe una carga de responsabilidad en ambos sectores: los jóvenes y el Estado. En el caso de los inscriptos, quienes se ausenten por un mes a su puesto de inserción laboral no cobrará la remuneración.

   Sobre el plan de inclusión laboral, Tomada consideró que apunta a proteger “a quienes el mercado discrimina”.

   En todo el país, el programa cubre a 120 mil jóvenes en 17 provincias. Tomada dijo que de 1.750 millones de pesos que maneja el ministerio, 500 millones fueron “para el ámbito de Rosario”.

Comentá la nota