Cada vez son más los neuquinos y cipoleños que se suman a los grupos que realizan actividades físicas y recreación al aire libre. Ejercicios, trote, caminatas y juegos deportivos, con las bardas y el valle de fondo.
En grupo, con la guía de profesionales, con el ánimo de los compañeros, con metas personalizadas, con la vista de la barda y los valles, trotar o caminar se hace más rendidor y la conquista de los objetivos se tornan alcanzables.
Y la noticia corrió rápido en el Neuquén y Cipolletti, dado que cada vez son más los grupos deportivos que se juntan a hacer actividad al aire libre en distintas disciplinas. En Neuquén está GR Team, con Gustavo Reyes como profesor de educación física al mando; Alpatacos, con Martín Romero como coordinador; Los Moros y otros grupos más pequeños. En Cipolletti está Árido Sur, que coordinan tres profesores. Y la gente que llega es cada vez más.
¿Por qué? "El mejoramiento del estado físico es importante pero una vez que se suman, lo social cobra una fuerza mayor. Se incentivan mutuamente. Logran metas que no se imaginaron alcanzar", comentó Leandro Domini, quien junto a su hermano Franco y Silvina Ciammaichella, todos profesionales de educación física, conformaron el grupo Árido Sur.
En los últimos años los espacios verdes de los municipios vecinos fueron adaptándose a la demanda de lugares de entrenamiento al aire libre. La gente se apropió de esos espacios públicos recreativos para realizar sus actividades físicas. Así, el Parque Meteorológico en Cipolletti como la zona del río Limay o los circuitos del Parque Norte en la barda neuquina, se usan cada vez más como lugares deportivos que como meros paseos.
Aquellos que se veían a diario trotando por el mismo lugar se empezaron a juntar en 2002 con Reyes como "profe". En ese momento eran pocos. Se sumó Martín Romero y el grupo de corredores creció cada semana en la barda.
En 2010, Reyes creó GR Team con un perfil más competitivo, de hecho está corriendo el Cruce Columbia 2012 con algunos de sus alumnos con gran éxito. Mientras, Romero y Raúl Pagliacci inauguraron el grupo Alpatacos, que el año pasado llegó a reunir a casi 500 personas en las actividades gratuitas que realizan los sábados en la ex Plaza de las Banderas.
Categorías
Minutos antes de las 20 llegan decenas de personas con sus calzas, zapatillas deportivas y los cintos alrededor de la cadera con botellitas de agua. En el triángulo de césped a la derecha del mástil de la Plaza del Centenario se juntan alrededor de su referente, según sus categorías.
Ahí está Raúl con las 60 personas que caminan, Luis Sambueza con los 65 trotadores y Sergio "Checho" Paneiva con los 40 corredores. Se dividen entre objetivos grupales y eligen sus propios caminos. "Los llevamos a lugares de Neuquén que no sabían que existían", dice Pagliacci.
Los tres grupos hacen distintas distancias pero el mismo tiempo: 45 minutos de ejercicio continuo y unos minutos luego para el estiramiento. "Acá se hace deporte y acompañamiento social; en el gimnasio trabajan solos, es otra cosa", explica Sambueza.
Los martes y jueves a las 20 se juntan los grupos que pagan una cuota que ronda los 100 pesos mensuales y los sábados hacen actividades gratuitas. Durante la semana hay 150 personas que entrenan de manera fija y una vez que llega la primavera se acrecienta la participación. "Todos los días hay dos o tres personas nuevas que las traen conocidos, una vez que empiezan no dejan", cuenta Paneiva.
Carreras
En Árido Sur pregonan por el entrenamiento responsable. Con un plan personalizado para cada alumno, la idea del equipo de profesores es generarles hábitos saludables en el deporte, en la alimentación y en los objetivos. "A veces pasa que empiezan con el ejercicio, ven los resultados rápido, que el cuerpo les reacciona y quieren ir más rápido que el proceso natural y saludable", aclara Domini.
Para relajarse, los Áridos hacen una entrada en calor individual, 40 minutos de entrenamientos y un cierre grupal donde juegan a la mancha o realizan ejercicios lúdicos infantiles. "Nos pasa que en ese momento vemos a muchos correr y reirse, pero cuando se les plantea que empiecen a correr se atemorizan y dicen que no pueden hacerlo, ¡cuando 5 minutos atrás lo hacían perfectamente!", comenta Ciammaichella.
Lo que algunos pueden hacer, todos los acompañan. Así surgió la participación en diferentes carreras de la zona. Un grupo quería probar y todos se anotaron. "Algunos lo hacen en 2 horas, otros en 10, pero vamos todos y todos lo terminamos. Nadie es mejor que el otro", asegura Domini.

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