71 “pitonisos” en el oráculo de Schiaretti

La Provincia contrata a 71 asesores. Hay para todos los gustos: ídolos populares, economistas internacionales y punteros de seccional.
En la antigua Grecia, los oráculos determinaban buena parte de la vida política: vía las pitonisas, los dioses respondían las preguntas que asaltaban a los griegos. Sobre la base de aquel asesoramiento, reyes y jefes militares tomaban sus decisiones más importantes. La idea de consultar a los oráculos se propagó entre los romanos, sagaces políticos y hábiles militares, quienes hicieron de la ciudad de las siete colinas un imperio.

Inspirado, quizá, en la mitología greco–romana, el gobernador Schiaretti armó su propio oráculo, integrado por 71 asesores.

Ex intendentes, científicos reconocidos, artistas de renombre y militantes peronistas a secas arman el crisol de opiniones que asesora a Schiaretti y a sus ministros. Desde Aldo Pignarelli, el ex director del Banco Central de la República Argentina, hasta Graciela “la Pocha” Galeazzi, histórica dirigente del PJ en la seccional sexta, por mencionar sólo a dos, conforman el oráculo.

La Provincia confirmó la cantidad de personas que tiene contratadas como asesores, e informó cuánto ganan según el rango de cada uno, pero no brindó el detalle de quiénes son, por lo que la nómina se reconstruyó con los respectivos decretos de designación publicados en el Boletín Oficial.

Las remuneraciones que perciben oscilan entre los 8.800 pesos y los 2.500 por mes. La mayoría, 38, están en el peldaño salarial más alto y cobran más de 6.000 pesos mensuales.

Troyanos. Para la mayoría de los actuales asesores la designación en ese cargo se asemejó con una indemnización: fueron contratados tras “renunciar” a sus sillones de directores, subsecretarios y secretarios. En la práctica, conservaron sus salarios, aunque su actual trabajo demanda una menor responsabilidad.

Por caso, el 15 de marzo de este año, tres funcionarios del Ministerio de Obras Públicas –Jorge Masih, Bruno Albertalli y Roberto Wendel– renunciaron a sus respectivos cargos. El desempleo les duró poco: inmediatamente, el mismo día, fueron contratados como asesores.

Otro dirigente que cambió de trabajo aunque no de empleador es el dirigente peronista de San Francisco Jorge Bucco: el 10 de diciembre de 2007, el último día de De la Sota en la Casa de las Tejas, renunció al cargo de director del Paicor. 17 días después, fue designado asesor.

También hay ex intendentes que lograron guarecerse en el Ejecutivo tras abandonar sus cargos pueblerinos: Roberto Peretti, ex jefe comunal de Calchín, ahora reviste como asesor del Paicor, organismo del cual fue su director para el interior hasta marzo último.

En otro ministerio, el de Gobierno, Mirta Ríos, ex jefa comunal de San Esteban, da su consejo desde el 4 de abril de 2008.

Entre los famosos que asesoran al Gobierno provincial sobresale el “guitarrero” Carlos Di Fulvio, contratado para tal fin (asesorar, no guitarrear) en la Secretaría de Cultura de la Provincia.

El Delfos de Juan. La mayoría de los 71 asesores se congrega en los ministerios de Desarrollo Social y de Gobierno. Allí tienen asignados sus puestos los dirigentes “territoriales” del pejota que se quedaron afuera de otras cargos con mayor exposición. Amelia López, ex ministra de Educación de De la Sota, Griselda Pécora y Julio Albornoz – líderes de la ultraschiarettista “Agrupación 2 de setiembre”–, Daniel Pastore, ferviente adherente de Jorge Bucco, entre otros tantos con apellido de raigambre peronista, se suman a la nómina de consultores contratados por el Gobierno provincial.

Igual que en la antigüedad, las pitonisas actuales demandan tributos. En este caso, la Provincia tiene que poner unos 6,5 millones de pesos al año –el monto global de los 71 sueldos– para que las buenas profecías sigan fluyendo.

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