Pirotecnia: Pese a las recomendaciones.

El uso de pirotecnia en todo el país dejó como saldo un muerto y dos centenares de heridos con amputaciones, laceraciones y quemaduras, de los que algunos permanecen en grave estado.
El uso de pirotecnia durante los festejos de Navidad en todo el país dejó como saldo un muerto y dos centenares de heridos con amputaciones, laceraciones y quemaduras, de los que algunos permanecen en grave estado.

El caso fatal se registró en la localidad de Puerto General San Martín, veinte kilómetros al norte de Rosario, cuando a un joven de 27 años le explotó una bengala "tres tiros" en la boca, destrozando parte de su rostro y sumiéndolo en una agonía que culminó a las 3 de la madrugada de ayer en el hospital Eva Perón de Granadero Baigorria.

En Rosario, dos chicos de 8 y 9 años quedaron internados con serias lesiones, uno de ellos tras ser alcanzado por una bala "perdida" mientras jugaba en la puerta de su casa. Y a un adolescente de 14 se le debió practicar la amputación de uno de sus dedos para intentar salvarle la mano, en el Hospital Vilela de Rosario.

DOS MENORES GRAVES

En la capital federal, la jefa de Urgencias del Hospital del Quemado, Miriam Miño, informó que ese centro asistencial recibió hasta ayer por tarde a 18 menores de edad; uno de ellos fue trasladado en estado crítico al Hospital Garrahan con quemaduras en un tercio del cuerpo, que presuntamente sufrió cuando una cañita voladora ingresó en su casa y la prendió fuego. Además, un chico de 14 años quedó con el tejido muscular de una de sus manos expuesto después de que en ella estallara un petardo.

Los hospitales porteños atendieron en total a 160 personas: 86 en el Hospital de Ojos "Santa Lucía", 39 en el Instituto "Pedro Lagelyze" y 35 en el Hospital del Quemado. Fernando Pellegrino, jefe de guardia del Santa Lucía destacó que "durante la Nochebuena recibimos 57 pacientes, de los que diez, por su gravedad, van a necesitar una intervención quirúrgica; la mitad de esos pacientes tiene menos de 15 años. Con respecto al año pasado, hubo casi un veinte por ciento de aumento de los casos".

Pellegrino agregó que "tuvimos varios heridos por 'corchazos', y dos de ellos están todavía en observación; es un problema que suele ser subestimado, pero obliga a tantas operaciones como la pirotecnia". Pablo Véntola, jefe de guardia de otro centro oftalmológico, el Lagleyze, precisó que "recibimos dos nenes de 8 años com lesiones en el globo ocular que pueden causar sangrado interno con consecuencias para la visión, pero la más delicada es una nena de 6 que sufrió la perforación del globo ocular y tiene un pronóstico muy complicado".

Todos los especialistas consultados coincidieron en que hubo una gran cantidad de menores accidentados, y en que las heridas responden a un patrón que habla del uso de pirotecnia cada vez más potente (ver aparte).

CORDOBA Y LA RIOJA

En Córdoba, el Instituto del Quemado de la ciudad recibió a 16 personas quemadas por manipulación de fuegos de artificio, dos menores y catorce mayores. Y un menor de 13 años debió ser asistido por inhalación de monóxido de carbono y quemaduras, al desatarse un incendio en una habitación de la casa familiar por uso de pirotecnia que él mismo manipulaba, según informó la policía cordobesa. Los bomberos, que debieron sofocar "una combustión generalizada en un dormitorio", estimaron que "el fuego se habría iniciado mientras un chico de 13 años manipulaba algún elemento pirotécnico".

En La Rioja, fue atendida una docena de personas en la guardia del Hospital Vera Barros de la capital provincial, entre las que se encontraron dos con lesiones en sus ojos por el impacto que les produjo el corcho de una botella.

TRAUMA

Noemí Díaz, secretaria del Colegio de Fonoaudiólogos platense, explicó que “al estallar un petardo se produce un ruido corto, muy intenso e imprevisto, que hace que el oído de quien está cerca o lo manipula pierda su capacidad de defensa. De este modo puede producirse un trauma acústico

Comentá la nota