Tal cual ocurre en diversas industrias que ven restringida la posibilidad de importar determinados productos por las trabas impuestas desde el Gobierno, y que las lleva a comenzar a fabricar en el país para no perder su porción de mercado, el sector de neumáticos se ve afectado por la misma situación.
Para ello invertirá, en dos etapas hasta 2015, cerca de u$s500 millones. Aunque en la empresa no precisaron la ubicación el complejo se situaría en el norte de la provincia de Buenos Aires, donde la fábrica tendrá proximidad a los principales accesos viales y fluviales de esa región.
El anuncio fue dado a conocer ayer por el presidente mundial de Pirelli,Marco Tronchetti Provera y Franco Livini, Presidente de Pirelli Neumáticos Argentina; a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en la residencia de Olivos. En la reunión estuvieron presentes Julio De Vido, Ministro de Planificación Federal Inversión Pública y Servicios y Débora Giorgi, Ministra de Industria.
“La primera etapa de la inversión prevé una capacidad productiva de aproximadamente 700.000 unidades por año, empleando alrededor de 700 trabajadores”, indicaron desde Pirelli. “La segunda etapa permitirá alcanzar una capacidad productiva potencial de alrededor de 1,4 millones de unidades al año. Eso demandará un total de 1.200 personas”.
A su vez, el Gobierno acompañará a Pirelli en el desarrollo del proyecto, financiando parte de la inversión con el préstamo del Bicentenario y asegurando la provisión de servicios de gas y energía eléctrica, entre otros.
De esta manera, la empresa espera sustituir, en un lapso aproximado de tres años, importaciones por u$s125 millones y aumentará sus exportaciones en u$s275 millones.
Asimismo, la producción de la nueva fábrica acompañará las 5 millones de unidades que ya se producen anualmente para toda la gama de autos, utilitarios y camionetas, por la fábrica de Merlo, donde Pirelli opera desde 1951.
Con la futura inversión la filial argentina representará el 13% de la producción total de neumáticos radiales del grupo.
“La inversión permitirá no sólo satisfacer la creciente demanda del mercado interno, a la que será destinada alrededor del 50% de la producción, sino también la demanda de importantes mercados de exportación, como los del Mercosur”, dijeron desde Pirelli.
Asimismo, para final de año se prevé que su facturación local alcance los u$s500 millones, con un crecimiento cercano al 40% respecto del 2010.
La sustitución de importaciones dinamiza el sector
La industria de neumáticos en la Argentina está en expansión. Entre 2002 y 2010 la producción creció un 37%, llegando a las 12,5 millones de unidades, según indicaron fuentes del Ministerio de Industria y Desarrollo.
La política de sustitución de importaciones se tradujo en inversiones para el sector y, en consecuencia, en más producción.
Es así que, a fines del año pasado, Pirelli anunció una inversión de u$s100 millones para la fabricación de neumáticos radiales para pick up y Fate invirtió u$s230 millones para la producción de radiales para camión y ómnibus.
De este modo, fue bajando la participación de los neumáticos importados en el mercado local, que en 2011 se ubicará en torno del 40%, contra el 54% que tenía en 2008.
“Las inversiones llegan porque los empresarios saben que hay un mercado interno que demanda y que está preservado de la competencia desleal: los que venden acá deben fabricar en la Argentina y con trabajo argentino, enfatizó la ministra de Industria Débora Giorgi en la reunión mantenida ayer con las autoridades de Pirelli.
Actualmente, en el país hay tres empresas que fabrican neumáticos: la propia Pirelli, Fate y Bridgestone.



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