Con bombos y pancartas, protagonizaron piquetes móviles en las puertas de ocho sanatorios y caldearon aún más la mañana del microcentro. Los trabajadores de los centros privados de atención médica que pertenecen a la Asociación de Trabajadores de la Sanidad (ATSA) protestaron ayer por el atraso de dos meses en el pago de la primera cuota del incremento salarial del 33%, acordado en agosto. El recorrido terminó con una reunión con las autoridades de la Asociación de Clínicas y Sanatorios, en la que surgió un acuerdo parcial.
Tras pasar por los sanatorios 9 de Julio, Modelo, Norte, Parque, San Lucas, Mayo, Sur y Regional, asistieron a una reunión con los representantes de la entidad que reúne a los propietarios de clínicas y sanatorios. Tras dos horas, lograron un acuerdo transitorio.
"Los sanatorios que pertenecen a la Asociación pagarán el aumento del 18%, hasta dos días después de que se cobre el sueldo de octubre. Habitualmente, cobramos hasta el 10. Mientras que la forma de pago de las deudas de agosto y septiembre será acordada entre los delegados de cada institución y las autoridades", explicó Daniel Castro, secretario gremial de ATSA. Por otro lado, aclaró que las cuotas restantes de la suba están en discusión. "Levantamos las medidas de fuerza por ahora. Pero estaremos atentos si en diciembre no pagan", advirtió.
Carlos Pesa, presidente de Clínicas y Sanatorios, ratificó que el acuerdo alcanzado es transitorio. "Se pagará el 18%, con recursos de obligaciones que puedan postergarse, por ejemplo, de insumos y proveedores. Pero esto no es sostenible en el tiempo, por eso requerimos al Subsidio de Salud que nos brinde un anticipo de las prestaciones de septiembre", explicó. Pesa detalló que mantuvieron contactos con los ministros de Salud (Pablo Yedlin) y de Economía (Jorge Jiménez), pero que aún no recibieron una respuesta del Subsidio de Salud.


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