Hoy, 1 de junio se cumplen 250 años de la creación del Ingenio San Isidro, ubicado en la localidad de Campo Santo, provincia de Salta, pionero de la industria azucarera argentina que dio impulso al desarrollo económico y social del NOA. El ingenio salteño fue fundado en 1760 y hoy continúa trabajando, aportando una producción diversificada y de alta tecnología agroindustrial.
Centro Azucarero Argentino (CAA) señaló en un comunicado que “la actividad azucarera se enorgullece de contar entre sus miembros con este histórico ingenio que le ha brindado a la industria el puntapié inicial, de lo que luego se convertiría en un sector pujante para la región y para el país. Por eso debemos rendirle homenaje a este y otros muchos ingenios centenarios que convierten a nuestro sector en la industria madre de Argentina, siendo el mayor empleador privado del NOA, con 46 mil trabajadores directos”.
Una marca en la historia argentina
Algunos hitos en la historia de este ingenio permitieron que no sólo tuviera un papel destacado en el desarrollo de la industria azucarera sino también en las luchas por la independencia argentina. Las tropas del general Manuel Belgrano caminaron por las tierras del ingenio, donde prepararon la recuperación de la ciudad de Salta, que estaba en manos del ejército realista. Durante la estadía de las huestes de Belgrano, el ingenio puso a disposición los cañaverales para alimentar a sus caballos. Ese fue el único año que el ingenio no realizó su molienda. Días más tarde, el 20 de febrero de 1813, el ejército criollo venció a los españoles en la Batalla de Salta.
También contribuyó al desarrollo industrial en la provincia de Tucumán. En 1820, desde el Ingenio San Isidro se proporcionó una partida de caña de azúcar para el presbítero doctor José Colombres, quien instaló un trapiche en su provincia, dando inicio a un gran desarrollo de la industria.
Un presente con los ojos puestos en el futuro
El CAA señala además que “con la llegada de sus actuales dueños, Prosal S.A., comenzó una nueva etapa del ingenio ya que se realizaron importantes mejoras en sus equipamientos, con aumento de la capacidad de producción, adaptando sus cultivos e instalaciones industriales para la producción de productos orgánicos, como azúcar, alcohol, mieles y melazas”.
El complejo azucarero cuenta con 11000 hectáreas de tierras, de las cuales 3500 son destinadas a la producción de caña de azúcar. La fábrica de azúcar tiene una capacidad instalada para procesar entre 3400 a 3700 toneladas de caña por día, con una producción diaria de 340 a 370 toneladas. Además, posee una destilería de alcohol con una capacidad de producción de 60.000 litros por día, junto con un parque de tanques para el almacenamiento de alcohol de ocho millones de litros.
Este año y con la puesta en marcha del Programa de Biocombustibles, San Isidro también se sumará a los ingenios productores de etanol combustible. De acuerdo a los cupos fijados por la Secretaría de Energía de la Nación, el ingenio aportará 6 millones de litros de biocombustibles al año. Así, entre las destilerías de Orán, del Ingenio San Martín de Tabacal y Güemes, del ingenio San Isidro, la participación salteña en el mercado argentino del bioetanol se ubicará cerca de los 4,8 millones de litros mensuales.
También se construyó una planta para la producción de su propio abono orgánico. Esta planta tiene como materia prima a los efluentes de la industria (el bagazo, la cachaza, las cenizas de calderas y las vinazas) que son compostados y transformados en un excelente abono para sus cañaverales.
El CAA sostiene que “en la actualidad, la empresa se encuentra en una etapa de expansión que le permitirá producir unas 70.000 toneladas de azúcar y disponer de un excedente de energía eléctrica para integrarse al sistema eléctrico nacional. Con una constante visión en la innovación y los nuevos negocios, hoy camina hacia el futuro con una producción diversificada y de alta tecnología agroindustrial”.
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