Pintaron los cordones de las calles de Lomas Este

El Municipio de Lomas demarcó las zonas en los conductores pueden estacionar y en las que no.
Basta una pequeña experiencia casera para comprobarlo: salir de la casa y caminar hasta encontrar un vehículo mal estacionado.

Es muy probable que ni siquiera haya que cruzar el límite de la propia cuadra para encontrarlo. A veces por comodidad o desconocimiento y otras por la difícil hazaña que resulta encontrar un buen lugar en las calles más transitadas, la costumbre de estacionar en cualquier parte se convirtió en un mal de la famosa argentinidad.

Para remediarlo, la flamante delegación de Lomas Este comenzó a trabajar en la pintura de los cordones de las principales calles y avenidas con el objetivo de advertir a los conductores dónde pueden dejar su auto y donde no.

Hasta ahora, las tareas comprendieron la principales calles de la delegación: Balcarce, Fonrouge, Pozos, Lamadrid y Matheu son algunas de las beneficiadas.

Las cuadrillas de trabajadores municipales salieron a la calle cargando dos tarros de pintura, uno blanco y otro amarillo, para recordar a quienes están al volante cómo tienen que estacionar.

El amarillo (que indica prohibición) se usó para sendas peatonales, en los diez metros anteriores y posteriores a la parada del transporte público, frente a la puerta de hospitales y escuelas y en los accesos de garajes, entre otros puntos de los que indica la legislación provincial vigente.

Ya no hay excusa para no cumplir la ley, porque ahora lo que se debe y no se debe quedó bien marcado. Por eso, desde la Dirección de Tránsito del Municipio advirtieron que los inspectores “se encuentran recorriendo las calles en forma permanente y por distintos circuitos” para levantar la correspondiente infracción a aquellos conductores que no cumplan con la normativa vial.

“Cuando volvía del trabajo, solía encontrar un auto estacionado en la puerta de mi garaje que no me permitía entrar y tenía que esperar a que el dueño lo mueva para poder guardar mi auto, lo que me generaba mucha impotencia. Espero que a partir de ahora, que las calles volvieron a estar señalizadas, la situación cambie”, contó Miriam Herrera, vecina de la calle Lamadrid.

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