El dirigente de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas, es categórico al asegurar que el espacio político al que representa sería el grupo C de “coherencia y cambio” dentro de la política nacional. Además, afirma que la disputa en el 2011 se dará entre “el bipartidismo o nosotros”
Ungido como una de las caras posibles de derrotar al macrismo en la ciudad de Buenos Aires y capaz de lograr una buena cantidad de votos a nivel nacional que complique la permanencia en el poder del matrimonio presidencial, de allí la importancia de la estrategia a seguir por parte de Proyecto Sur de cara al 2011.
En un mensaje dejado en su blog personal, Solanas asegura que si bien el interbloque del cual es parte es catalogado por el oficialismo como “apéndices del grupo ‘A’ porque nuestra oposición a las medidas neoliberales del gobierno le hace el juego a la derecha, aunque ellos siguen endeudando a la Argentina y entregando los recursos naturales. Para el grupo A somos funcionales al kirchnerismo cuando no compartimos su agenda y puntos de vista”.
“Lo que a ellos, al gobierno y a los grupos mediáticos les cuesta admitir es que no somos ni el grupo ‘A’ ni el ‘B’; en todo caso, seríamos el grupo ‘C’: con la ‘C’ de coherencia y cambio. Se ponen nerviosos porque no pueden gobernarnos y seguimos siendo una fuente de atracción para sus bases, los jóvenes y el electorado independiente”, asevera el legislador.
En otra parte de su mensaje, el reconocido director de éxitos cinematográficos como “Sur”, “El exilio de Gardel”, entre otros, se metió de lleno en la discusión interna que atraviesa Proyecto Sur sobre la conveniencia o no de que se presente como candidato a presidente de la Nación o si se delimita con su candidatura en la ciudad de Buenos Aires.
El diputado recalcó que “hoy todos quieren que compitamos por el gobierno de la ciudad. En eso coinciden el kirchnerismo, el peronismo disidente y la coalición radical, ya que si vamos por la presidencial debilitamos a todos. Lo divertido es que nos dicen: ‘Che…cuídenlo a Pino..!. nosotros lo respetamos mucho pero sería una locura que no fuera por la ciudad..’”.
“Esa tentadora opción tiene sus ventajas y su contra, en tanto podría significar la posibilidad de gobernar la capital de la república, hacer una experiencia de gestión y desde allí prepararse para el 2015. Por el contrario, significaría ceder nuestro potencial de votos nacionales a los otros partidos y abandonar la construcción y desarrollo de una fuerza nacional que cuestione al bipartidismo para el 2015 o (¿por que no?) para el 2011” , reflexiona Solanas.
Siguiendo con esa tónica, se pregunta “¿Quién iba a imaginar que sin habernos pronunciado ni lanzado públicamente una candidatura, figuremos en las encuestas entre los 3 o 4 primeros candidatos…? ¿Quién pensaba en el 2009 que en la Ciudad de Buenos Aires -donde dos años antes Macri ganara con el 62%- Proyecto Sur iba a multiplicar los votos un 350%, pasando del 7,5 al 24,5 %?. Lejos de haber girado a la derecha, una parte del electorado de la ciudad apoyó nuestra campaña, que hablaba de los temas nacionales afirmando que ‘se puede’ reconstruir el país, recuperar los recursos, democratizar la democracia, refundar una ética pública”.
Para el referente de Proyecto Sur “sectores progresistas se inclinarían hacia nosotros porque encarnamos las causas de los derechos sociales, la defensa patrimonial y la democratización de la democracia. Proyecto Sur reivindica la continuidad de las ideas del movimiento nacional, desde Forja al 45 y Juan Perón me convocó para filmar su único testimonio cinematográfico. Hoy las encuestas nos dan un piso nacional del 10% al 12%, sin haber lanzado la candidatura: en campaña podríamos pegar un salto significativo”.
Para terminar con las versiones sobre su futuro político, Solanas remarcó que “recién a fin de año y en el marco del tercer Congreso de Proyecto Sur, cuando se vea más claro quienes son los competidores y se confirmen las fechas electorales, decidiremos dónde jugar mi candidatura. Hoy no sabemos si Macri termina su mandato, si será Cobos o Alfonsín, o si Cristina terminará midiendo mejor que Néstor. Mientras tanto, nos preparamos para gobernar en cualquiera de los dos escenarios”.

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